En Alemania, en el estado de Sajonia-Anhalt, el partido AfD ha ganado las elecciones con el 44% de los votos. Su candidato regional es Ulrich Siegmund.
Por contra, el partido del canciller Friedrich Merz, el CDU, ha pasado de aproximadamente el 37% en 2021 a alrededor del 18-19% (o sea, 16 escaños). Dice Linke ha obtenido 10 escaños. El SPD 7 escaños. Y Los Verdes, 5 escaños.
La mayoría absoluta está en 42 escaños. Es verdad que AfD no tiene mayoría absoluta, porque ha obtenido 39. Pero hay un partido izquierdista y antiinmigracion, el BSW, que podría facilitar con sus 4 escaños un Gobierno de AfD.
El partido AfD propone, como medidas más relevantes, cerrar las fronteras a la inmigración ilegal y devolver a quienes entren ilegalmente; reducción de impuestos y de la burocracia; y menos políticas climáticas (por ejemplo, frenar el abandono de los combustibles fósiles).
Las cabezas más visible del partido a nivel nacional son Alice Weidel y Tino Chrupalla, ambos copresidentes.
En cuanto a los principios no negociables para una acción política basada en el humanismo cristiano, establecidos por el Papa Benedicto XVI -respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas-, el AfD considera que la protección de la vida debe comenzar antes del nacimiento. Pero en su programa federal de 2025 afirma que la regulación actual del aborto en Alemania (se puede abortar durante las primeras 12 semanas desde la concepción bajo algunas circunstancias, como violación, o peligro grave para la vida o para la salud física o psíquica de la mujer, aunque en este caso se puede abortar más allá de las 12 semanas) es adecuada, pero reclama que la ley se aplique de forma más estricta.
Respecto a la eutanasia, la rechaza y apuesta por los cuidados paliativos.
Y en cuanto al matrimonio homosexual, no lo reconoce como equivalente al heterosexual y defiende como modelo de referencia la familia tradicional formada por padre, madre e hijos. Sin embargo, afirma respetar otras formas de convivencia y los derechos individuales de las personas homosexuales.
Lo curioso es que la presidente de AdF, Alice Weidel hace gala de su matrimonio lésbico, que tiene adoptados a dos niños.