Como ha recogido Hispanidad, Pedro Sánchez ya ha nacionalizado a 600.000 descendientes de exiliados españoles (de la II República o la guerra civil) por medio de la Ley de Memoria Democrática de 2022, pero las solicitudes alcanzan los 2,5 millones. 

En ese contexto, e presidente del Gobierno ha inaugurado el acto de presentación del 'Plan de Integración y Ciudadanía', así como la campaña institucional '¿De dónde vienen? Vienen de hacer país'. 

La idea de Sánchez en ambos actos era el de presumir de su política migratoria --consistente en una regularización masiva de inmigrantes--, y así lo ha hecho hoy, al calificarla como "responsable" y que "pone el foco en la migración legal, segura y ordenada". "Lo hacemos por inteligencia, por humanidad y por empatía". 

Su política migratoria, que contempla la regularización de inmigrantes, "representa el compromiso del conjunto del Estado con la integración. Hay algo que ningún plan o ley puede sustituir, y es la actitud de la sociedad española. Si hay un tema en donde existe una distancia sideral entre el ruido de las redes sociales y discursos políticos y la realidad cotidiana, es precisamente este", ha dicho Sánchez. 

"La realidad de España no son los mensajes de odio, es el vecino que ayuda, la compañera que enseña, el profesor que acompaña y el barrio que acoge a todo el que lo necesita", ha subrayado.

"Ese es el país que somos y que vamos a seguir siendo por mucho que algunos se empeñen en dar marcha atrás a la historia", ha zanjado, asegurando que España "está llena de buena gente".

El jefe del Ejecutivo también ha anunciado hoy martes la creación de "una agencia estatal de movilidad humana que moverá recursos para ofrecer una gestión más eficaz y preservará las competencias de seguridad fronteriza". 

El problema de este discurso buenista del presidente español es que choca con las políticas que se están llevando a cabo en la UE sobre inmigración. 

A mediados de junio, sin ir más lejos, el Parlamento europeo aprobó un reglamento mucho más duro contra la inmigración ilegal: deportaciones en pocos días, centros de detención en países terceros y una mayor revisión para evitar las peticiones falsas de refugio o asilo, como recogió Hispanidad.  

De hecho en el último Consejo Europeo celebrado el 19 de junio, dos primeras ministras reprocharon a Sánchez su regularización masiva de inmigrantes, después de que este criticase los llamados "centros de deportación" o centros de retorno en terceros países que defienden varios gobiernos europeos. Así, por ejemplo, la primera ministra italiana Giorgia Meloni opinó que una regularización masiva puede actuar como un "efecto llamada" de la inmigración irregular, que luego otros países europeos terminan acogiendo. Mientras que la danesa Mette Frederiksen destacó que la la regularización de inmigrantes en España choca con con el endurecimiento de la política migratoria que muchos Estados miembros quieren impulsar.

Pero Sánchez, fiel a su estilo desafiante, les explicó que a su juicio, la la política migratoria española "está dando resultados"; que la regularización le viene bien a la economía española (en materia laboral y económica) y recordó que ha sido apoyada por la iglesia católica española. 

En este punto conviene recordar que, con su política de nacionalizaciones, Pedro Sánchez pretende hacer "ingeniería electoral", pues los nacionalizado pueden votar en unas elecciones generales (los regularizados solo en las municipales). 

Lo denunció ayer el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo y hoy ha insistido en ello al denunciar que Sánchez intenta nacionalizar a "2,5 millones de personas en un año y medio", haciendo "una modificación sustancial del censo electoral" a través de una disposición de la Ley de Memoria Democrática de 2022. "El pucherazo es una cosa, y lo que nosotros estamos denunciando es que hay ingeniería electoral con la ley de nietos". Según ha agregado, esa norma "se hace de forma unilateral por parte del Gobierno" y "se amplía el número de personas que tienen derecho a pasaporte mediante una instrucción de un Ministerio, no por ley".