Lejos de solucionarse, la situación en Ceuta va de mal en peor. Los invasores marroquíes ya no sólo campan a sus anchas por la ciudad y en las playas, sino que atacan con violencia a militares y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que tienen orden de no actuar salvo en circunstancias extremas.

Así, a la emboscada contra cuatro militares, se suma otro ataque, esta vez contra dos guardias civiles que el jueves vigilaban el puerto de la ciudad para evitar que los inmigrantes suban a los barcos que van a la Península. A plena luz del día (15:30 horas) y tras pedirles la documentación a dos marroquíes, uno de ellos empujó a uno de los guardias civiles y salieron corriendo, según el Faro de Ceuta.

El agente logró alcanzar a uno de ellos que, tras un forcejeo, propinó un puñetazo en el pecho al guardia civil que, pese a todo, logró reducirlo. La situación se complicó nuevamente cuando llegó el segundo asaltante dispuesto a liberar a su compañero. Menos mal que también llegó el segundo guardia civil y pudieron detener a los inmigrantes. El suceso terminó con uno de los agentes herido en la mano derecha.

No es la primera agresión, ni será la última, lamentablemente. La Fiscal General del Estado, Teresa Peramato, que visitó Ceuta el jueves 27, habló de un incremento de los delitos contra los agentes de la autoridad y contra el patrimonio, y cifró en 16 las agresiones sexuales contra las mujeres, la mayoría menores de edad. Eso sí, acto seguido, Peramato mostró su solidaridad con los asaltantes marroquíes que aún permanecen en Ceuta. Ver para creer.

Lo cierto es que los juzgados de Ceuta ya han recibido 53 denuncias por atentados contra agentes de la autoridad cometidos por inmigrantes ilegales tras la invasión del 30 de julio. Es decir, una media de casi dos denuncias diarias. De las 53 denuncias, 29 son por atentando contra agentes de la autoridad, 23 por resistencia y una por agresión, según OkDiario.

Así las cosas y ante la pasividad del Gobierno Sánchez, los ceutíes han decidido actuar por su cuenta y el jueves, un grupo de ciudadanos logró saltar el cordón policial, en la playa de El Trampolín, donde siguen acampando cientos de inmigrantes ilegales y donde la Cruz Roja les reparte comida diariamente.

Al final, y tras el lanzamiento de piedras contra los ceutíes y la quema de varias chabolas de los inmigrantes, el enfrentamiento terminó con la actuación de la Policía Nacional.

Después de casi un mes, conviene recordar que el único responsable de la situación es el Gobierno de Pedro Sánchez que, si quisiera, podría devolver la normalidad a la ciudad autónoma en menos de 24 horas. ¿Por qué no lo hace? Porque no quiere, así de simple y así de dramático. La situación que vive actulmente Ceuta es la que busca Mohamed VI... ¿y Pedro Sánchez? Todo lo que hace apunta a que sí. Porque todos los pretextos legales y burocráticos son eso, pretextos para no cumplir con su deber y devolver inmediatamente a Marruecos a todos los invasores que asaltaron Ceuta el pasado 30 de julio. Debería optar por las ocho medidas que muestra este vídeo para aplacar al reino alauí.