La invasión marroquí de Ceuta continúa avanzando inexorablemente ante la inexplicable pasividad -¿complicidad?-, del Gobierno de Pedro Sánchez. Esta madrugada, alrededor de las 5:30 horas, un grupo de entre 30 y 40 inmigrantes tendieron una emboscada a cuatro militares que patrullaban, al parecer, desarmados y en un vehículo no blindado, en el barrio ceutí de Benzú.
🚨Así ha quedado el vehículo tras una emboscada a varios militares por un grupo de 30 inmigrantes en #Ceuta
— Laura García💙🇪🇸 (@_Laura_Garcia_P) August 27, 2026
🚔Se ha procedido a la detención de 12 de ellos pic.twitter.com/MQqp7UEzmr
La violencia del ataque, con piedras de gran tamaño, provocó que los militares tuvieran que huir corriendo de lugar, perseguidos por los inmigrantes que sólo se dieron la vuelta cuando vieron llegar a los refuerzos, esto es, a la Policía Nacional y la Guardia Civil. Doce de ellos, hombres de entre 25 y 40 años de edad, han sido detenidos.
El ataque es más serio de lo que parece: los invasores ya no sólo se pelean entre ellos, sino que atacan violentamente y de manera organizada, al ejército español, que no puede hacer otra cosa que huir mientras pide ayuda. En Marruecos toman nota y se frotan las manos: si esta es la respuesta militar española…
Doce han sido ya detenidos. Ahora bien, ¿por qué los militares españoles patrullan desarmados y en vehículos no blindados?
Una cosa está clara: Mohamed VI no quiere desaprovechar el momento, no vaya a ser que Sánchez tenga que abandonar La Moncloa en 2027. ¿Qué sabe del presidente español, que le permite invadir una ciudad española con total impunidad?
Más cuestiones inexplicable: ¿por qué los soldados españoles patrullan desarmados, sin ni siquiera poder repeler un ataque con piedras? ¿Margarita, estás ahí? La ministra de Defensa se pone muy digna, pero ni dimite ni deja actuar a los militares en legítima defensa.
Mientras, Bolaños pide “calma” y “confianza” en el Estado, lo que refuerza la hipótesis de que a Moncloa le interesa que se produzca un estallido social
Mientras tanto, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, alias ‘El Bolas’, acudió este jueves a la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, en el Congreso, para pedir a los españoles en Ceuta “calma” y “confianza en el Estado”. Hay que tener poca vergüenza, después de casi un mes sin hacer nada y con Sánchez de vacaciones. En cualquier caso, la actitud de Bolaños refuerza la hipotésis de que a Moncloa le interesa que se produzca un estallido social.
Bolaños insistió en el mismo mensaje que a estas alturas de la invasión, nadie se cree: la prioridad del Gobierno es devolver a los inmigrantes a Marruecos. Algo que Bruselas lleva pidiendo semanas. “Estamos trabajando sin descanso”, afirmó (no es coña). “La prioridad ahora es localizar, atender y comenzar los procesos de repatriación, reagrupamiento familiar o asilo de las personas que permanecen de manera irregular en Ceuta”, sentenció… casi un mes después de la invasión.













