Sr. Director:
Hace tiempo el gran sociólogo Peter Berger al comprobar la crisis religiosa que amenazaba Europa como consecuencia de las ideas derivadas de la revolución francesa, propuso su famosa tesis de la secularización, teoría que fue seguida mayoritariamente por los sociólogos y filósofos de la religión. Esta teoría que el mismo Peter Berger rechaza en la actualidad, suponía de hecho que una característica de la modernidad en Europa era el declive de la religión. Es decir, la secularización.
Sin embargo y para sorpresa de los incondicionales que aún sostienen el mito de la secularización, el mismo Peter L. Barger ha cuestionado sus mismos principios y demuestra ahora que los datos empíricos han puesto en crisis este paradigma de la secularización.
Esto sucede en muchos países, menos en la Europa tradicionalmente cristiana y en la actualidad como pasa en España, predomina el mito de la secularización, uno opción no espontánea sino impuesta por los poderes políticos, especialmente la izquierda que, aún en su acción política, sigue los viejos prejuicios contra al catolicismo, aunque algunos simulan aceptar este hecho.
Un ejemplo claro del mito de la secularización ha sido la visita del Papa León XIV a España en todos los lugares. Especialmente en Madrid, se ha demostrado que la secularización es un mito intelectual al que se suman ideologías laicistas que intentan por todos los medios, políticos e ideológicos, retirar la dimensión religiosa de la vida pública y que se oculte en las sacristías.
En Estados Unidos, al contrario que en Europa, se tiene en cuenta la existencia de diferentes religiones y el discurso secular tiene tanto vigencia como el religioso, tanto en la mente del individuo como en el espacio social. Solo desde estos hechos se podrán superar determinados prejuicios de la secularización y comprender la modernidad y la religión. Porque la teoría de la secularización laicista de la sociedad sólo se impone en los países totalitarios dominados por la izquierda neo-marxista. El gran sociólogo Pete L. Berger en su ensayo los numerosos altares de modernidad en busca de un paradigma para la religión en una época pluralista, demuestra que se debe buscar una reflexión para la función de la religión en una época pluralista, porque las tesis marxistas y freudianas sobre la función de la religión en la sociedad abierta y democrática que respeta los derechos fundamentales, son falsos y alienantes: lo que supone la necesidad de una batalla cultural.









