
La Sagrada Familia. Jesús quería mucho a su Madre María y a San José. María quería mucho a San José y a Jesús. José quería mucho a Jesús y a María
Sr. Director:
El 19 de marzo celebraremos la solemnidad del glorioso patriarca San José, esposo de la Virgen María y el que hizo las veces de padre de Jesucristo, cuyo verdadero Padre es Dios.
Por eso llamamos a San José: "el custodio del Redentor" ¿Por qué? Porque Dios le capacitó para cuidar a Jesús ya la Virgen María. Y él, a pesar de no entender muchas cosas, obedeció con un gran amor a la voluntad divina; por eso se llevó a casa a María, su mujer, que estaba embarazada por obra y gracia del Espíritu Santo, y además, al nacer el Niño en Belén, José tuvo que hacerse cargo de todo: cuidar y custodio a Jesús y a María.
La Sagrada Familia tuvo que huir a Egipto y luego volver a su patria, pero al enterarse de que Arquelao, hijo de Herodes, reinaba en Judea en lugar de su padre, José tuvo miedo de ir allá, y así, advertido en sueños, se dirigió a la región de Galilea y se destacó, junto con María y Jesús, en un pueblo llamado Nazaret.
De ahí que Jesús fuera conocido como el Nazareno o Jesús de Nazaret. También José era conocido por todo el mundo como José de Nazaret y la Virgen como María de Nazaret. Aunque José procedía de Belén y el mismo Jesucristo nació en Belén, eran conocidos como Jesús de Nazaret y José de Nazaret, el cual ejercía el oficio de carpintero y enseñó a Jesús el mismo oficio.
En nuestros evangelios canónicos no encontramos ni una sola palabra que José pronunciase, aunque todos sabemos que no era mudo. Sencillamente, los evangelios nos lo presentan como el santo del santo silencio y del santo reconocimiento, un hombre trabajador, recio, fiel, obediente a la voluntad de Dios, honrado, atrevido, discreto, amante de Jesús y de María, entregado completamente a cumplir la voluntad del Padre del cielo.
El 8 de diciembre de 1870, el Papa Pío IX publicó el decreto "Quemadmodum Deus", proclamando a San José como Patrón de la Iglesia Católica.
En el año 1955, el Papa Pío XII instituyó la fiesta de San José, obrero, el día 1 de mayo. Quiso este Papa poner a los trabajadores bajo la protección de San José, porque al santo patriarca nadie le ganó en honradez, fidelidad, trabajo bien hecho; siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su familia para que hiciera las veces de padre de Nuestro Señor Jesucristo.
Jesús quería mucho a su Madre María y a San José. María quería mucho a San José y a Jesús. José quería mucho a Jesús y a María. Y como los tres se amaban con amor de donación, de caridad, de entrega, de servicio, de sacrificio, con amor verdadero, Dios nos puso a esta Sagrada Familia como maravilloso ejemplo ante nuestros ojos para que nosotros aprendamos a amar a Dios sobre todas las cosas y a amar a los demás con un amor semejante al que Cristo nos ha tenido a nosotros.
Querido San José, ruega al Señor por nosotros, por la Iglesia, por el Papa, por los sacerdotes, por los trabajadores y por los que no encuentran empleo, por los padres de familia, por las personas más pobres, por los enfermos, los desvalidos, por los varones y por las personas constituídas en autoridad; ruega al Señor por España, por Europa, por la paz en todos los corazones, en todas las familias, en todos los grupos, en todo el mundo.
Y pídele a Jesús que nos conceda un corazón semejante al suyo, es decir, manso y humilde.
Que cuando termine nuestra peregrinación por este mundo podamos reunirnos contigo en el cielo para contemplar el rostro de Dios y alabarle por toda la eternidad.
Amén.









