En el encuentro con los fieles el pasado miércoles, el Papa ha hecho una valoración muy positiva de su viaje a España. Para el Papa León la acogida entusiasta del pueblo español no solo ha manifestado la necesidad generalizada de encontrarse unidos sobre un fundamento verdadero no ideológico, sino la necesidad de escuchar en la voz del Papa el Evangelio de la esperanza. Según sus propias palabras “E pueblo de Dios me ha confortado grandemente con la festiva manifestación de su Fe y de su afecto. Por mi parte he confirmado a los fieles, y como obispo de Roma, lo ha animado a superar cualquier forma de división y de contraposición, y a cultivar siempre la comunión, el diálogo y la unidad en la diversidad” Estas palabras supone de hecho una advertencia a la confrontación de las ideologías políticas actuales. El Papa en unos momentos en los que quiere imponer la secularización laicista, ha exaltado la cariñoso bienvenida con que lo ha recibido el pueblo español en Madrid, Barcelona, Canarias.
Para el Papa la alegría y el entusiasmo, respondía a la fe del pueblo español, pero al mismo tiempo afirma el Papa a la necesidad generalizada de reencontrarse unidos sobre un fundamento verdadero y profundo, non ideológico ni de interés parcial. Ese fundamento que solo es Cristo-recalcó-puede transmitir a la vida de los pueblos, respondiendo a dos exigencias básicas:” la búsqueda de la verdad y la sed de justicia.
El Papa además ha puesto en valor con entusiasmo las dos grandes catedrales de Madrid (Almudena) y Barcelona (Sagrada Familia) para el Papa un símbolo majestuoso, sinfonía piedra y luz; un encuentro entre lo antiguo y lo moderno” entre la tradición católica y la cultura contemporánea” que lo llevo a percibir el carácter de Europa, su riqueza inestimable; así como su realidad actual
Para el Papa: se trata de un patrimonio que hay que custodiar con cuidado, para poder invertirlo en el hoy global con sus desafíos históricos; la paz, la ecología integral, el desarrollo equitativo y sostenible; el respeto a la dignidad humana. El Papa además afirma: he percibido a través de ellos diversos encuentros, la necesidad de escuchar en la voz de Papa el Evangelio de la esperanza para esta humanidad nuestra muy afectada por las consecuencias negativas de un modelo de desarrollo engañoso. Hizo un clara a la Magnifica Humanitas, encíclica que tiene como objetivo la custodia de la persona humana, incluso ahora en el tiempo de la IA (Inteligencia Artificial)









