Sr. Director:
Tal es la fecha en la que mi parroquia de San Lorenzo fue consagrada hace 125 años. Efemérides que nuestro párroco Jorge Cabal quiere resaltar con una programación completa como el acontecimiento merece.
Entre otras muchas actividades destacan la bendición de la Biblioteca Laurentina, con la entrega de la separata “Gijón, una ciudad que mira a San Lorenzo". El domingo 9 de agosto a las diez de la noche hubo un Lucernario de oración, luz y música en el día de su dedicación. Este lunes 10 es la gran festividad de San Lorenzo, con Santa Misa muy Solemne y ágape de fraternidad.
El referente veraniego de Gijón tiene el nombre del mártir: Playa San Lorenzo. Pero es su parroquia neogótica, la que conserva verdaderas obras de arte: su retablo, con la imagen central del joven diácono español con los símbolos martiriales: la palma, la parrilla y su vestimenta litúrgica dalmática diaconal. Dignos de admiración son sus confesionarios verdaderas joyas con escenas evangélicas de perdón y misericordia. Y réplicas de la Piedad de Miguel Ángel y la Inmaculada del Murillo.
La fiesta de San Lorenzo en toda España goza de veneración y celebración, siendo el monasterio de El Escorial una de las maravillas del mundo, obra del gran Herrera, quien supo captar la autora y genial concepción de Felipe II, el monarca en cuyos dominios no se ponía nunca el sol. Su personaje y su obra son cada vez más admiradas, pese a los atisbos horrorosos de la Leyenda Negra.
Desde las suaves alturas que rodean Gijón los amantes de los astros se preparan para poder contemplar las llamadas lágrimas de San Lorenzo, que es la forma con la que las estrellas celebran y se suman a su gloria martirial. El hombre posmoderno y líquido, sin relatos de sentido y hundido en nihilismo woke, se refugia en los mitos de Perseo. Todo a pesar de que las hipótesis astrofísicas, no ven sino partículas de polvo de tamaño irregular que se desprenden de algún cometa que sigue sin órbita y se encienden al contacto con nuestra atmósfera pregonando la gloria del Creador del Universo. También las estrellas, como nuestro sol, pregonan su gloria con el próximo y esperado eclipse total.









