Una sociedad europea postcristiana es presa de algo casi tan malo como los atentados terroristas: el 'Síndrome de Estocolmo' respecto a los terroristas. Informativo de Cuatro (Mediaset), tarde del domingo. Los progres de Berlusconi (sí, Berlusconi también tiene progres en su canales, siempre que le den dinero) narran, con el corazón atribulado, la irrupción de 400 'ultras' en la Plaza de la Bolsa de Bruselas. Y saben: sólo hay unos ultras, los de la ultraderecha, los fascistas. Los de ultraizquierda, es decir, los comunistas, son honorables parlamentarios, por ejemplo bajo la etiqueta de Podemos. Y los chicos de Cuatro hacen visajes para expresar su profundísimo horror respecto a los fachas, que son, claro está. Los culpables de todo Hombre, a mí tampoco me gusta esta gente que arrea puñetazos al personal, pero esos ultras sólo vociferan contra los musulmanes, mientras los musulmanes han asesinado a 35 inocentes y pretenden asesinar a muchos más. Y entonces es cuando Bélgica, como antes Francia, Reino Unido, España o USA, se apresuran a declarar que esto no es una guerra de religión y que el Islam es una religión de paz. Pues hay que ver el empeño que muestra en disimularlo. No conviene caer en la idiocia. Los atentados de Bruselas son atentados en nombre de Alá. Pues así habrá que combatirlos. ¿Se imaginan que los autores hubieran sido católicos que asesinaran en nombre de Cristo? Hispanidad redaccion@hispanidad.com