Sr. Director:

El obispo de Oslo, Mons. Hansen, acogió a un grupo de conversos que han sido recibidos ya formalmente en la plena comunión con la Iglesia Católica. La celebración tuvo lugar el pasado domingo 12 de abril en la Catedral de San Olav.

En su homilía, Mons. Hansen se dirigió no sólo a los nuevos hermanos, sino a todos los católicos en general, haciendo referencia a unas palabras de San Roberto Belarmino, jesuita, cardenal y doctor de la Iglesia, quien en su obra De Ecclesia militante citó los tres vínculos que nos hacen pertenecer plenamente a la Santa Iglesia Católica.

Estos vínculos son: la profesión íntegra de la fe católica tal y como la explica el Magisterio de la Iglesia; la vida sacramental, pues Jesucristo instituyó los siete sacramentos como medios de gracia mediante los cuales podemos obtener la salvación eterna y con los que nos hemos de alimentar mientras peregrinamos por este mundo; la obediencia al gobierno de los legítimos Pastores de la Iglesia que suceden a los Apóstoles, presididos por el Sucesor de San Pedro, es decir, el Papa de Roma. 

Mons. Hansen recordó en voz alta que, cuando él mismo fue recibido en la plena comunión de la Iglesia Católica, el entonces obispo G. Schwenzer le escribió para recordarle que la Iglesia, además de un misterio de fe, es también una comunidad de seres humanos, con las imperfecciones que ello conlleva.

"Sed pacientes con la Iglesia, con vuestros hermanos y hermanas, con vuestros pastores (...) La Iglesia necesita a todos sus fieles para la evangelización, las obras de misericordia y la construcción de las comunidades cristianas, porque ser católico no es una iluminación momentánea, sino un exigente camino que sólo podemos recorrer con la ayuda de la gracia divina" 

Ojalá cunda el ejemplo teórica y prácticamente en la Santa Iglesia de Dios.