Sr. Director:

Hace unas semanas pregonó una irresponsable "huelga fiscal" contra el estado y ahora, en la Diada, se ha permitido despreciar abiertamente la Constitución de 1.978 que nos ha traído a los españoles el periodo más largo de paz y democracia de nuestra historia. Todas estas andanadas de Jordi Pujol evidencian su escasa lealtad al proyecto constitucional de España, algo que ya demostró durante 25 años, minando los fundamentos del estado en Cataluña: dejando al Gobierno central carente de competencias en nuestra comunidad; excluyendo de forma flagrante la lengua y los símbolos comunes en los ámbitos oficiales y presentando a España como una realidad ajena a Cataluña, sobretodo entre las nuevas generaciones de catalanes. Que nadie se lleve a engaño: todas estas tempestades soberanistas que recogemos en Cataluña tienen mucho que ver con lo que durante tres décadas estuvo sembrando un Jordi Pujol que finalmente se ha desprendido de las sutilezas y la careta.

Maite Lozano

maitelozano2@hotmail.com