Reino Unido ya ha avisado que no participará en el segundo rescate. La deuda española se vuelve a disparar a los 220 puntos básicos.
Cada semana se comienza con la incertidumbre de cómo afrontará España la prima de riesgo y siempre hay sorpresas. Una semana vemos cómo desciende hasta los 170 puntos básicos, y la siguiente cómo se vuelve a recuperar los 200. Ahora ha tocado ver a la deuda española por encima de los 220 puntos básicos.
La razón de este vaivén es que nuestro país, por mucho que nos lo quieran vender de otra manera, no ofrece confianza y los mercados mueven nuestra deuda a su antojo. Y esta semana toca agravar la situación.
Claro está que a eso ha ayudado el hecho de que la Unión Europea esté pensando en un segundo rescate de la economía griega -a lo que uno se pregunta para qué sirve un rescate si un año después se tiene que hacer otro. Esta situación lo que hace es reafirmar la afirmación de que los rescates de países en quiebra es un fracaso. Un segundo rescate en esta situación es lo que en medicina se llamaría encarnizamiento terapéutico.
A Grecia no le han bastado los 110.000 millones y parece que no va a ser capaz de obtener fondos de los mercados para el próximo año, por lo que necesitará una "asistencia adicional", tal y como ha dicho el ministro de Finanzas británico, George Osborne. Eso sí, tal y como el mismo ha dicho, ellos no se ofrecen a hacer el boca a boca. No piensan ayudar más a Grecia.
Alemania, mientras tanto sigue siendo exigente con el país heleno y no quiere dar más tiempo a Grecia para recortar el déficit público y pide más austeridad. Eso sí, mientras tanto seguirá comprando deuda del país.
Juan María Piñero
juanmaria@hispanidad.com









