Cuando Mike Sardina, veterano de Vietnam, conoce a Claire Stengl  se encuentra en proceso de recuperación de su alcoholismo. Aunque trabaja como mecánico para sobrevivir, lo que más ama en la vida es la música. De ahí que cante y toque en cualquier escenario local,   fundamentalmente en pequeños bares. Pronto descubren que les une la pasión que ambos sienten por la música y acaban formando una banda tributo a Neil Diamond llamada Lightning & Thunder. Pero la vida no es fácil para los perdedores como ellos y se les presentan una serie de desgracias que remontarán gracias al amor que se profesan.

Llevamos unos años en los que es habitual encontrar en la cartelera biopics (biografías en imágenes) de cantantes que triunfaron. Por el contrario, lo que narra Song Sung Blue es la historia real de dos músicos de poca monta, que cantaban por hobby, en lo que resulta ser todo un homenaje a los artistas modestos. A lo que se añade, y no es menos importante en este drama musical, una Historia de amor con mayúsculas, aunque sea un relato de segundas oportunidades, puesto que los dos protagonistas habían tenido relaciones anteriores.

Lo que a priori podría parecer un film menor es realmente una excelente película gracias a la emotividad de muchas escenas, algunas musicales, que están perfectamente ensambladas en un buen guión. A esto se añade que cuenta con el enorme acierto de tener una pareja protagonista que traspasa la pantalla cuando están encima del escenario, encarnada por Hugh Jackman y Kate Hudson. Todo va rodado porque hay que destacar que ambos cantan con su propia voz y poseen un ritmo espectacular.

El título de Song Sung Blue hace alusión a una de las canciones más bonitas de Neil Diamond, del cual Mike Sardina era imitador, pero también se escuchan otros temas pegadizos como Sweet Caroline o Forever in Blue Jeans, por ejemplo, que vemos cantar sobre el escenario con Eddie Vedder (vocalista principal de Pearl Jam, fan personal de Lightning & Thunder) para la película, tal como sucedió en la vida real. El largometraje resulta también muy creíble debido a la buena ambientación y una puesta en escena muy realista de los años 90, cuando desarrolló su carrera esta pareja que poseía tanta complicidad.

A pesar de ser un drama Song Sung Blue demuestra que nunca es demasiado tarde para encontrar el amor verdadero y perseguir los sueños. De ahí que poco que añadir a las razones que dio el director y guionista de la película, Craig Brewer, para afrontar este relato de dos personas sencillas: “Necesitamos ver el triunfo de la gente real sobre la adversidad, no solo superhéroes con capa”.

Para: los que, como el director de esta película, vieron el documental de Greg Kohs: Song Sung Blue, de 2009,y les emocionó. Aconsejable para los admiradores de Hugh Jackman