En agosto de 2013, una mujer llamada Raynor Winn y su esposo Moth perdieron su granja familiar en Gales tras una serie de problemas financieros y legales y, prácticamente al mismo tiempo, a Moth le diagnosticaron una enfermedad terminal denominada “Degeneración Corticobasal”. Desahuciados de su hogar decidieron, ante los tiempos aciagos que vivían, emprender juntos una caminata de 630 millas por el suroeste de Inglaterra. Aunque los médicos habían recomendado que Moth descansara, la caminata se convirtió en un proceso de sanación física y mental, no solo para Moth sino para ambos.

El sendero de la sal es un relato de resistencia ante la adversidad hasta límites inverosímiles. Se trata de una historia inspirada en hechos reales y basada en un ‘best seller’ homónimo escrito por Raynor Winn que mezcló, sin pretenderlo, sus memorias con un libro que algunos catalogarían de viajes.

La crisis actual de la vivienda, que no solo afecta a España sino a otros lugares de Europa, nos hace comprender y empatizar perfectamente con esta pareja que, de la noche a la mañana, se vieron en la calle, sin ingresos y sin saber qué iba a ser de su futuro. No obstante, su mayor preocupación era que sus dos hijos pudieran seguir adelante con sus vidas, a pesar de que ellos no les podían ayudar en absoluto.

Como es usual en las “road movies”, en esa odisea que se propusieron, sin apenas medios económicos, se toparon con seres humanos de todo tipo, algunos intentaron ayudarlos y otros los despreciaron, pero esta pareja poseía algo fundamental: el amor que se profesaban el uno al otro.

Gilliam Anderson, famosísima por su personaje de Scully en la legendaria serie Expediente X y Jason Isaacs, un magnífico actor de teatro británico, pero al que popularmente se le conoce por su personaje de Lucius Malfoy, en la saga de Harry Potter, rebosan autenticidad en sus papeles.

Sin que se precise, queda claro que el rodaje de este film, que se apoya en sus interpretaciones, tuvo que ser duro porque se rodó prácticamente todo en exteriores, expuestos a fenómenos atmosféricos variados. Algo que sirve perfectamente para enmarcar el relato de este viaje en el que la naturaleza se convirtió en todo un estímulo para empezar de nuevo la vida desde cero.

Para: los que les gusten historias reales que parecen increíbles.