La trayectoria del hasta hace poco vicepresidente del Gobierno no ha pasado desapercibida para los internautas que, una vez más, han volcado todo su ingenio en las redes.
En la lucha política poco podéis hacer. Calles y escaños están controlados por la masonería nihilista y por mamoná (demonio de la avaricia). Es en la lucha por las almas donde os quiero.