Un año y tres meses tras el asalto de Pedro Sánchez a Telefónica y tras la toma de posesión de Marc Murtra como presidente de la compañía y la situación de la compañía no deja de empeorar, también en Bolsa. Tras regalar Hispanoamérica y aumentar el apalancamiento, continuamos sin responder a la pregunta clave: ¿De dónde van a salir los ingresos? 

Desde luego, no de Reino Unido ni de Alemania, donde la evolución es, como las fincas en Extremadura, manifiestamente mejorable. La imagen de Telefónica de España, hasta ahora buena, comienza a detoriorarse por la deficiente calidad en el servicio...

Lo único que sigue funcionando es Brasil y por eso Murtra, al que le colocaron como CEO a un Emilio Gayo a quien él no deseaba, intenta, una vez más, sustituirle. En esta ocasión y dado que "el presidente no está para ruidos", como le respondieron en Moncloa cuando pidió el relevo del zapaterista Gayo, ha pensado en encontrar al CEO en la propia compañía y lo ha conseguido en Brasil y en su actual primer ejecutivo, Christian Gebara. 

Lo mismo intentó, en su momento, Álvarez Pallete: traerse a Gebara quien, además, conoce muy bien la compañía, a Madrid como CEO de todo el Grupo, pero Gebara, es un McKinsey que huye del proscenio y que se considera un gestor radicalmente apolítico... que no sé yo si eso es bueno.

Eso sí, su buena gestión en Brasil no es discutible y encima, no sería un fichaje externo, sino interno, no distorsionaría, sólo tendría que soportarlo, el espinoso equilibrio de poder actual en Telefónica: mandan ZP y Javier de Paz y figura Marc Murtra, a quien le ha tocado el papel de malo: el fracaso en la gestión no se lo atribuirán ni a ZP, ni a Javier de Paz ni a Emilio Gayo... sino a Murtra.

De hecho, el presidente de operadora ha adoptado una actitud de lo más determinista: hoy cobra por encima de los 6 millones de euros de salario -más los dos años de amortización en caso de salida- que no deja de ser cuatro veces más de lo que cobraba en Indra. Que esto dure lo que tenga que durar.

De todas formas, no dejará de intentar un CEO más eficaz que Gayo, porque al mercado no le sirve que Murtra mantenga el apoyo del Gobierno Sánchez, Gobierno que a lo mejor cambia.

Y lo dicho: Gebara sería una buena solución, pero ya le dijo 'no' a Pallete y no se sabe por qué ahora debería decirle que sí.

¿Cuándo se puede decantar el futuro de Telefónica? Probablemente, con los resultados del primer semestre que, como los del conjunto de ejercicio 2025, pueden resultar demoledores. Y ya no se le podrá echar la culpa a Pallete... ¿o sí?

En el entretanto, aquí no se mueve nadie.