
El sector gasista español está contento después de que la Comisión Europea haya aprobado el mecanismo de capacidad para el sistema eléctrico español. La Asociación Española del Gas (Sedigas) valora positivamente su aprobación y pide al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que dirige la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, que acelere su puesta en marcha y culmine la normativa de desarrollo en el menor tiempo posible.
Recuerden que el mecanismo de capacidad es una medida que Sedigas exigía desde 2020 y “es una herramienta imprescindible para asegurar que la transición energética avance manteniendo los máximos niveles de seguridad, fiabilidad y competitividad”, ha señalado su presidente, Joan Batalla. Esta Asociación valora positivamente su aprobación y la considera un hito relevante para el sistema energético español, al reconocer la necesidad de contar con recursos de generación firmes flexibles y gestionables capaces de respaldar la creciente integración de tecnologías renovables y garantizar el equilibrio permanente entre oferta y demanda eléctrica.
El mecanismo de capacidad estará abierto a todos los proyectos, existentes o nuevos, que ofrezcan estar disponibles durante períodos de escasez. Estos proyectos abarcan la generación de electricidad, la respuesta de la demanda (partes que reducen su consumo en respuesta a la reducción del suministro) y el almacenamiento. Los beneficiarios se seleccionarán mediante procedimientos de licitación transparentes y no discriminatorios, pero dado que el Gobierno no es muy amigo de las centrales nucleares y prefiere asfixiarlas a impuestos, no se prevé que estén entre las adjudicatarias. El presupuesto de la medida se estima en unos 900 millones de euros al año, lo que supone un total aproximado de 9 000 millones durante el período de diez años, en función de los resultados de cada subasta de capacidad, y lo sufragarán todos los consumidores de electricidad, a través de las comercializadoras, en los cargos de sus facturas.
Sedigas celebra que el nuevo mecanismo remunerará la firmeza y disponibilidad de los ciclos combinados de gas, el almacenamiento y la gestión de la demanda mediante subastas competitivas, y contribuirá a preservar la competitividad de la economía española y garantizar el suministro eléctrico. Asimismo, ha aprovechado para recordar que la transición energética sólo podrá desarrollarse con éxito si avanza de manera equilibrada sobre tres pilares inseparables (seguridad de suministro, competitividad y sostenibilidad), y esto no sólo requiere de nuevas inversiones en generación renovable, sino también de mecanismos adecuados que permitan mantener disponibles aquellos recursos capaces de garantizar el suministro. Precisamente, el mecanismo de capacidad aprobado por Bruselas es uno de ellos y favorecerá a unas centrales de ciclo combinado que continúan desempeñando una función estratégica como respaldo de las energías renovables eléctricas y como garantía última de suministro para los consumidores domésticos, industriales y servicios esenciales.
Hace unas semanas, la Asociación Española del Gas señaló que uno de los retos del sector era una gran agenda normativa y regulatoria en Europa, y el nuevo mecanismo de capacidad aprobado por Bruselas supone un primer paso. En 2025, los ciclos combinados de gas aportaron unos 100 teravatios hora (TWh) al sistema eléctrico, un 34% más que el año anterior, sobre todo, tras el apagón del 28 de abril de 2025 y el modo de operación reforzada que se puso en marcha y que sigue en vigor. Por ahora, Sedigas prevé que este año la demanda para generación eléctrica no va a tener un incremento tan relevante como el de 2025.
Hace poco más de un año, Joan Batalla subrayó que “con independencia de los mecanismos de capacidad (que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sacó a consulta pública hace unos meses y que son necesarios para garantizar su viabilidad económica), los ciclos estuvieron ahí”. Además, destacó que dichos ciclos están diseñados para funcionar unas 4.000 horas al año, pero lo hacen unas 1.000, y en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) se mantiene toda su potencia sin cambios, lo que es “un reconocimiento” hacia dicha tecnología y su contribución a la garantía de suministro.











