El Santander anunció en la tarde-noche del martes la compra de Webster Financial Corporation, matriz de Webster Bank, en EEUU por 12.200 millones de dólares (10.300 millones de euros), lo que supone una prima del 14% sobre el precio medio ponderado por volumen de la acción de Webster de 65,75 dólares durante los últimos tres días.
La compra se realizará con una contraprestación de 48,75 dólares en efectivo y 2,0548 acciones del Santander mediante American Depositary Shares por cada acción de Webster. Es decir, el 65% se pagará en efectivo y el 35% en acciones de nueva emisión del Santander, en forma de American Depositary Shares o, en su caso, acciones ordinarias del Santander.
La verdad es que nunca la compra de un banco regional dio para tanto -tiene 2,1 millones de clientes retail y otros 4,1 millones de un negocio sanitario, frente a los 180 millones del Santander-, porque con esta adquisición, el banco que preside y dirige Ana Botín ha cerrado el círculo.
A partir de ahora, el Santander, ni va a comprar más ni va a vender. Se queda como está y crecerá de manera orgánica en todos los mercados en los que está
“Estamos donde queremos estar y con la escala que queremos”, afirmó Botín durante la rueda de prensa telemática. En otras palabras, con TSB en Reino Unido y Webster en EEUU, el Santander alcanza la escala suficiente en todos los mercados en los que está para crecer orgánicamente de manera rentable y tener una cuota de mercado del entorno del 10%. A partir de ahora, el Santander, ni va a comprar más ni va a vender. Se queda como está y crecerá de manera orgánica en todos los mercados en los que está.
A Botín siempre le ha gustado el mercado norteamericano, que ha visitado con mucha frecuencia durante los últimos 10 años, como ha reconocido ella misma. “EEUU es el mercado más grande del mundo” afirmó la banquera, y “si uno no está en Estados Unidos no puede aspirar a ser un banco global”, sentenció. Torres, ¿estás ahí? Porque el BBVA, en una operación que pilló por sorpresa a propios y extraños, salió de ese mercado en 2021 tras vender su filial por unos 11.500 millones de dólares (unos 9.600 millones de euros). ¿No hubiera sido mejor vender Turquía y crecer en EEUU, como ha hecho el Santander, que vendió Polonia?
Webster, cuya sede está en Stamford (Connecticut), está presente, además, en Massachusetts, Rhode Island, Nueva Jersey y varios condados de Nueva York, entre ellos la Gran Manzana. Su negocio es muy complementario al del Santander US, porque es principalmente retail, la pata que le faltaba al banco cántabro. Tiene más de 80.000 millones de dólares en activos y cuenta, como hemos dicho antes, con 2,1 millones de clientes retail.
¿Quién pilotará la integración y cómo quedará el organigrama tras la operación? Christiana Riley, Ceo de Santander US y Ceo de Santander Holding USA (SHUSA), continuará como hasta ahora. John Ciulla, director general y Ceo de Webster, será el Ceo de Santander Bank NA (SBNA), entidad en la que se integrarán todos los negocios de Webster. Luis Massiani, director general de operaciones (COO) de Webster, asumirá el cargo de COO, tanto de SHUSA como de SBNA, con responsabilidad para liderar la integración, reportando tanto a Riley como a Ciulla.
De momento, según confirmó Botín, el banco mantendrá las tres marcas que tiene en el país: Santander, OpenBank y Webster.
El beneficio fue de récord, pero un vistazo rápido al balance muestra que 2025 no fue tan espectacular como parece
La noticia de la integración dejó en un segundo plano los resultados anuales del banco. El Santander ganó la cifra récord de 14.101 millones de euros, un 12% más que en 2024. El margen de intereses se redujo un 2,8%, hasta los 45.354 millones, mientras que las comisiones aumentaron un 5% hasta la cifra récord de 13.661 millones.
El beneficio fue de récord, pero un vistazo rápido al balance muestra que 2025 no fue tan espectacular como parece. El activo total aumentó un 1,7%, hasta 1,8 billones de euros, pero los préstamos y anticipos a la clientela se redujeron un 1,6%, mientras que los depósitos hicieron lo propio y cayeron un 1,4%. Los recursos totales de la clientela aumentaron un 1,1% y el patrimonio neto, un 5,1%.
Santander cerró 2025 con 180 millones de clientes, ocho millones más que en 2024, un Rote del 17,1% y un ratio de eficiencia del 41,2%, ligeramente mejor que el de 2024, del 41,8%. El ratio de capital CET1 se situó en el 13,5%, frente al 12,8% del año anterior, mientras que la morosidad se redujo hasta el 2,9%, frente al 3% anterior. El Santander tiene 198.403 empleados en todo el mundo, un 4% menos, y 7.124 oficinas, un 11,9% menos.










