
La progre y blasfema Netflix tampoco se rinde en su puja por ‘Warner Bros. Discovery’ (WBD), como hace Paramount Skydance. Y es que ahora, la plataforma de streaming que lidera Reed Hastings estudia cambiar su oferta para que sea toda en efectivo, según ha avanzado Bloomberg.
Recuerden que Netflix ofreció 82.700 millones de dólares por los estudios de cine y televisión de WBD, así como por sus plataformas de streaming (HBO Max y HBO). De hecho, se anunció un acuerdo entre ambas compañías y dicha oferta ha gustado mucho más al consejo de administración de WBD que la de Paramount, pese a que esta última era mucho más elevada (108.400 millones de dólares).
Un rechazo que se explica por una cuestión ideológica: tanto Netflix como WBD siguen apostando por la ideología woke (ya saben, el último invento del progresismo que, aunque surgió en su día para referirse al racismo de EEUU hacía los afrodescendientes, hoy abarca mucho más -ideología de género, ateísmo, lo políticamente correcto, corrupción de menores -como llaman en Vox Santiago Abascal y Carla Toscano a un proceso que no sólo supone adoctrinamiento-, etc.). Sin embargo, Paramount apuesta por el anti-woke, como se ha visto en fichaje de Bari Weiss como editora jefa del canal televisivo de noticias CBS News y en la miniserie Alerta Roja sobre las víctimas israelíes de los atentados del 7 de octubre de 2023.
La oferta inicial de Netflix incluía 23,25 dólares por acción en efectivo para los accionistas de WBD y otros 4,50 dólares en acciones de Netfix. Ahora, la plataforma de streaming que tiene como presidente ejecutivo a Reed Hastings y como CEOs a Ted Sarandos y Greg Peters baraja revisar su oferta y cambiarla para que sea totalmente en efectivo, o sea, de 27,75 dólares por acción de WBD si no cambian las cantidades referidas en un principio. Una modificación con la que Netflix busca agilizar la operación... y más teniendo en cuenta la contraoferta de Paramount Skydance y que no está dispuesto a rendirse (de hecho, ha presentado una demanda porque quiere saber por qué WBD prefiere el acuerdo con Netflix), así como el hecho de que prevé oposición política de la Administración Trump. Por ejemplo, esta última podría poner problemas por cuestiones de monopolio ya que la plataforma de streaming con sede en Los Gatos (estado de California, EEUU) ya lidera en suscriptores dicho negocio... y sumaría los de HBO Max y HBO. Además, Netflix también estaría teniendo en cuenta que su cotización acumula una depreciación bursátil de casi un 30% en los últimos seis meses, de la que un 25% se produce desde el pasado octubre, cuando mostró su interés por WBD. Y al anunciar que baraja el cambio en su oferta, el mercado le ha castigado la idea con un descenso del 2% en la cotizacón.
La progre y blasfema plataforma de streaming que lidera Hastings tuvo buenos resultados en los nueve primeros meses de 2025 y ya tenía 59.000 millones de dólares de financiación de bancos para respaldar su oferta por WBD y cuenta con capacidad financiera para obtener más préstamos, según Stephen Flynn, analista senior de crédito de Bloomberg Intelligence. Eso sí, no hay que perder de vista que sólo le interesan los estudios de cine y televisión de WBD, y sus plataformas de streaming (HBO Max y HBO), pero como los suscriptores ya no crecen como antes (de hecho, este es el motivo de que ya no informe de la evolución trimestral de los mismos) y le faltan ideas y contenidos, se ha lanzado a la compra de los activos citados de WBD. Si finalmente Netflix logra llevarse el gato al agua, se hará con un gran catálogo de contenidos, entre ellos: los clásicos El mago de Oz y Ben-Hur; las series Juego de Tronos y Friends; las franquicias Harry Potter (de la que ahora se prepara una serie con toque woke para HBO Max y HBO) y The Matrix; o el universo de los superhéroes de DC Comics (Batman, Superman, Wonderwoman, Aquaman…).











