La pasada semana se celebró al Junta General de Accionistas de OHLA. Todos los acuerdos aprobados con amplias mayorías y unos hermanos Amodio crecidos ante su mando todopoderoso afirmando, junto a su consejero delegado, Tomás Ruiz, que la empresa estaba en "su mejor momento". En Hispanidad nos preguntamos si esto era del todo cierto: no consiguen vender activos, han sido multados la pasada semana y las dudas sobre Ruiz siguen sobre la mesa.

Pues a la vista de las últimas noticias sobre la compañía no somos los únicos que tenemos dudas de esta afirmación tan contundente. Comenzaba la mañana de ayer martes con OHLA cayendo un 6%, ¿el motivo? La colocación acelerada de JP Morgan del 6% de sus acciones por 36,9 millones de euros.

En concreto, los títulos de la constructora española se dejaban un 6,27% en torno a las 10 horas de la mañana, hasta los 0,4588 euros. Era la respuesta del mercado a la decisión del gigante bancario estadounidense de colocar de forma acelerada 83 millones de acciones, representativas del 6% de la compañía, con un descuento del 9% sobre el precio de mercado.

La mañana avanzaba y la cosa iba a peor, cerrando la jornada con una caída del 9,5%, y es que el también mexicano, e íntimo amigo de los Amodio, Andrés Holzer, también vendía, un 7,2%, por debajo del precio de mercado. No debemos perder de vista que Holzer fue uno de los salvadores de los Amodio, que cuando necesitaban capital, inyectó dinero para no perder la compañía a manos de Juan Pepa y Felipe Morenés, hijo de Ana Botín. 

Dos vendedores en un mismo día, pero sólo un comprador: los hermanos Amodio. Luis y Mauricio cerraron ambos acuerdos, con Holzer y con JP Morgan, para  la compra 100 millones de acciones de la compañía a un precio de 0,43956 euros, un 10% por debajo del precio al cierre del mercado del lunes. Estas operaciones hacen elevar la presencia de los hermanos en el capital hasta un 28,8%. 

Los Amodio defienden que esta transacción constituye una muestra adicional de su "firme compromiso" con el proyecto empresarial de OHLA y una "clara expresión de confianza" en las perspectivas de su evolución positiva... que parece que sólo ven ellos.