Un trabajador recibe solo 46 euros de cada 100 que paga la empresa... los otros 54 euros se los queda el Gobierno, al sumar cotizaciones y otros impuestos. Esos impuestos, además de ser un lastre para la creación del empleo, no cubren el coste de las pensiones. Fue la propia OCDE ante esta situación la que lanzó como recomendación a España que disminuya la fiscalidad sobre el trabajo, que desincentiva en algunos casos la búsqueda y la creación de empleo, y que, en su lugar, incremente el IVA mediante la supresión de exenciones y las tasas medioambientales.
Ahora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico vuelve y advierte: los tipos impositivos efectivos sobre la renta del trabajo aumentaron en todos los países de la OCDE en 2025, especialmente para los hogares con hijos.
Así lo demuesta en su nuevo informe "Impuestos sobre los salarios 2026", donde ofrece comparaciones entre países de la brecha impositiva sobre el trabajo, y en promedio, en los países de la OCDE, la carga fiscal para los ocho tipos de hogares analizados en el informe aumentó en 2025 hasta alcanzar su nivel más alto desde 2018.
La carga impositiva para un trabajador soltero que gana el salario promedio aumentó en 24 de los 38 países de la OCDE, disminuyó en 11 y se mantuvo sin cambios en 3. Y España, como no, está entre el club que sube los impuestos al trabajo. Es más, nuestro país está entre los siete países de la OCDE en lo que la subida de impuestos de los salarios fue muy superior al incremento de los sueldos, y es que los salarios subieron un 1,2%, mientras las cargas se incrementaron un 1,5%.
España fue, para un trabajador soltero y sin hijos, el décimo país con el mayor gravamen fiscal, pero más grave es que somos el sexto país que peor trata y más cobra a las familias en las que sus dos miembros trabajan y ganan un salario, situando esa cuña en el 38,7%. A esa elevada carga fiscal sumamos que en España no hay ningún tipo de ayuda para las familias, y es que seguimos con el salario maternal paralizado. Además, hay que tener en cuenta que tampoco hay ventajas fiscales.












