Ronald Reagan fue una gran predsientte pero al final de su mandato debía tener la cabeza un tanto reblandecida porque nombró presidente de la Reserva Federal a Alan Greenspan. 

Y el bueno de Alan acaba de fallecer, hoy lunes, 22 de junio de 2026, al os 100 años de edad.

Greenspan, ha sido, ante todo, un frívolo, nada más ser nombrado se le hundió la bolsa, en 1987 y él reaccionó inundando el mercado de dólares, acuñando moneda. Naturalmente que su liquidez arregló la situación pero generó la peregrina idea de que si el privado pierde dinero lo que tiene que hacer el Gobierno es crear dinero. Y así durante 20 años.

El inventor del 'apalancamiento' y el promotor de la especulación financiera a escala global, fue nombrado presidente de laReserva Federal y ejerció durante dos décadas. Ahora, no sabemos cómo dar marcha atrás pero sí sabemos que la respuesta no puede ser la hiper-regularización

En esos cuatro lustros como presidente de la Reserva Federal, Alan, acuñó la bestialidad de la "exuberancia irracional de los mercados", pero se trataba de la exuberancia que él mismo había creado, una agonía que se prolongó hasta la crisis de 2007.

Greenspan es el inventor del 'apalancamiento', la locura financiera asfixia a la economía real, así el promotor de la especulación financiera a escala global. Ahora, no sabemos cómo dar marcha atrás pero sí sabemos que la respuesta no puede ser la hiper-regularización.... porque los chinchones en la gente no se curan con agujeros en la frente. 

En todo caso, Greenspan fue el responsable primero de la crisis de 2007, las de las 'subprime', que esa sí fue grave.

Fue un frívolo, pero una de las notas distintivas de la sociedad de la imagen consiste en aplaudir a los frívolos. 

La única respuesta la especulación financiera del frívolo Greenspan es la solución liberal, que no desreguladora, que pretendió impulsar la primera ministra británica Liz Truss, que duró semanas en el cargo.

Liz Truss proponía reducir impuestos pero, sobre todo, proponía reducir el tamaño del Gobierno, perdón, del Estado. Se suponía que eso debería gustar a los mercados pero se acobardaron, la Libra se hundió y le forzaron a dimitir. ¡Qué pena! Era la antítesis de Greenspan, una antecesora de Donald Trump, y hubiera sido, al menos en economía, una gran ministra

¿Por qué, si ofrecía el mejor antídoto de Occidente al frívolo Greenspan? Truss proponía reducir impuestos pero, sobre todo, proponía reducir el tamaño del Gobierno, perdón, del Estado. Se suponía que eso debería gustar a los mercados pero estos se acobardaron y el mercado de divisas, mucho más importante que el de renta variable y el de deuda, y aún más especulativo que ambos, se puso nervioso, la libra cayó y le forzaron a dimitir. ¡Qué pena! Era la antítesis de Greenspan, un antecesor de Donald Trump, y hubiera sido, en economía, una gran ministra.