"Tiene dos problemas en esta vida, el primero, que se le entiende todo. Esto es muy grave. Y el segundo es que lleva años intentando convencer a la extrema izquierda española de que las socimis no son para ricos, sino todo lo contrario": así presentaba el director de Hispanidad, Eulogio López a Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties, en el 30 aniversario de Hispanidad. 

Y parece que sigue teniendo los dos mismos problemas, Merlin Properties presenta resultados, obtuvo un beneficio recurrente de 180 millones de euros en los primeros seis meses de 2026, lo que supone un alza del 8% respecto al mismo periodo del año anterior, pero publica las magnitudes con el Gobierno encima, otra vez. 

El beneficio neto contable fue de 579 millones de euros, un 13% más, e incluye, entre otros elementos, el efecto positivo de la revalorización de activos, que avanzaron un 3,7%, hasta los 13.508 millones de euros de valor conjunto de todos sus inmuebles. En esta cartera destaca la buena marcha de los 'data centers', responsables de aproximadamente el 80% de la creación de valor durante el semestre.

Los ingresos procedentes de las rentas de todos sus activos de oficinas, logísticos, centros comerciales y centros de datos aumentaron un 10%, hasta los 292 millones de euros, con un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 229 millones, un 11,7% superior al del año pasado. El nivel de endeudamiento (LTV o proporción de la deuda respecto al valor de los activos) se sitúa en el 24,5%, frente al 28,9% registrado al cierre de 2025, tras la ampliación de capital realizada en marzo para financiar la fase III del plan de centros de datos. La posición de liquidez alcanza los 2.571 millones de euros y el vencimiento medio de la deuda se sitúa en 4 años.

Por negocios, las oficinas registraron un crecimiento de las rentas comparables del 2,4% y del 1,7% en las renovaciones de contratos. La ocupación se mantuvo en el 93,6% y la contratación llegó a los 85.540 metros cuadrados durante el semestre. En sus naves logísticas las rentas aumentaron un 1,2%. En cuanto a los centros comerciales, las rentas subieron un 6,4%. Por último, de los centros de datos la compañía espera ingresar 68 millones de euros en 2026 por su alquiler, al tiempo que sigue avanzando en la construcción y comercialización del resto de fases en ejecución.

Ante la buena marcha, la socimi cotizada en el Ibex 35 ha decidido aumentar previsiones de beneficio recurrente para el conjunto de este año, un 4%, hasta los 340 millones de euros, frente a los 327 millones que esperaba alcanzar.

Pero como decimos, no todo son buenas noticias en Merlin, ya que la socimi vuelve a tener a La Moncloa encima. No es la primera vez, recordemos que PSOE y Sumar llegaron a un acuerdo para acabar con el régimen fiscal de las socimis, lo que sería tanto como acabar con las socimis. La medida era tan brutal que las dos grandes socimis españolas, una de ellas Merlin, se pusieron en pie de guerra, incluso amenazaron con irse de España, por lo que el Gobierno tuvo que recular.

En ese momento, quizás a alguien en Moncloa le dio por buscar qué es una socimi, y se dieron cuenta de que son un invento norteamericano para promocionar la inversión en ahorro a largo plazo, pensando en que las clases medias tuvieran un complemento para su pensión. La clave está en la obligación de repartir en dividendo un porcentaje altísimo, a veces el 100 por 100, del beneficio. Es decir, las socimi constituyen un sistema que prima al propietario sobre el gestor. 

Pero se ve que entre tantas purgas del Gobierno, la persona del equipo de Sánchez que pensó y buscó qué era una Socimi, ya no está por ahí, o quizás está de vacaciones, ya saben, hay que trabajar menos para ser más feliz. El caso es que el Gobierno ha vuelto al ataque y en el gran plan de la ministra Isabel Rodríguez se contemplaba un nuevo envite a las socimis. ¿La buena noticia? O el problema, si la persona que lee es del Gobierno: no hay consenso, ni dentro de la Ejecutiva ni en el Congeso. Esto ha hecho que, a la vista de cómo van las encuestas, Sánchez haya decidido dejar su plan de medidas para septiembre: no quiere irse de vacaciones con una nueva derrota. ¿La esperanza? Igual durante la temporada estival a Pedro le da por leer desde La Mareta qué es una socimi, y vuelve en septiembre y para los pies a Sumar y a su ministra.