Días antes de su muerte, cuando ya estaba en las últimas en un hospital madrileño, el empresario y gestor gallego José María Castellano, recibió la visita de un médico que le preguntó:

-¿Que tal está?

-Mucho mejor.

Tenía una voluntad de hierro y no se quejaba nunca. Esa era una de sus virtudes. Como empresario, José María Castellano ha sido consejero delegado de Inditex. Sí, salió enfrentado con Amancio Ortega pero hace años que firmaron las paces y desde entonces su relación ha sido excelente.

Castellano fue el primer ejecutivo de ONO justo cuando el consenso dijo que firma sí, canje no. Él consiguió sanear la empresa y venderla a Vodafone España.

Luego el Gobierno gallego le encargó reflotar las dos cajas de ahorros gallegas, bajo el nombre de Novacaixagalicia. Reflotó las cajas del norte y del sur de Galicia pero el Banco de España lo puso en venta, venta que no constituyó uno de sus grandes logros. Al final, se hizo con ella Escotet. Castellano no entró en el proceso de venta, aunque sabía que Caixabank quería hacerse con la futura Abanca. 

El Banco de España no se lo entregó a los catalanes ante la oposición tajante de Núñez Feijóo, entonces presidente de la Xunta, quien se fue a ver a Mariano Rajoy y le advirtió que no toleraría que las decisiones financieras que afectaran a Galicia se tomaran en Barcelona.

José María Castellano llevaba 13 años luchando contra la enfermedad que al fin se lo ha llevado. Esos últimos años, los aprovechó para volverse uña y carne con Ortega. Y como amigos se han separado.