Primera entrevista de Ángel Simón desde que fue nombrado presidente de Indra y se la concede a El País, diario del grupo PRISA cuyo presidente y primer accionista, con el 29,7% del capital, es Josep Oughourlian (Amber Capital). Hasta ahí nada que reseñar, pero resulta que Oughourlian es, al mismo tiempo, el tercer accionista de Indra, con el 7,2% del capital, sólo por detrás de la Sepi (28%) y de Sapa, de la familia Aperribay (7,9%).
No sólo eso, Oughourlian fue uno de los grandes defensores de la compra de EME por Indra -la operación abyecta-, operación que Simón ha descartado en la entrevista concedida a El País. “Los propietarios de EME se retiraron de la negociación que teníamos. Nosotros haremos todos los acuerdos con EME que necesitemos en cada momento, como haremos con los distintos sectores industriales para ganar esa capacidad”, afirmó, para luego asegurar que el precio de EME “se abordará o no en función de las necesidades que tengamos en cada momento”.
En definitiva, la entrevista de Simón en El País nos muestra, en primer lugar, que el presidente de Indra ha ido de menos a más, es decir, no es ejecutivo, pero como si lo fuera. Primero logra cesar a José Vicente de los Mozos y nombrar a un Ceo de su gusto, Josep Maria Recasens con el que, además, ha reafirmado el giro catalán de la compañía.
Ahora bien, ¿puede Indra vivir actualmente sin EME? La compañía tiene contratos firmados con Defensa que incluyen carros blindados -por ejemplo, el 8x8 Dragon- que Indra por sí sola no tiene capacidad de fabricar. Y en Hispanidad hemos insistido, y lo volvemos a hacer, que el mayor problema de Indra no es de gobernanza sino de capacidad industrial.
Está muy bien que Simón de eche un pulso a los Escribano, pero, ¿podrá cumplir los contratos firmados con Defensa?
Por cierto, Simón ya está preparando el nuevo plan estratégico de la compañía. Una pista: no será continuista con el actual. “No vamos a hacer la revisión del actual plan, sino un nuevo plan”, aseguró. “Tenemos un plan que ya está superado. Hoy, los planes a tres años se superan muy rápidamente y el presentado en 2023 ha resultado bien. Indra ha pasado de una cotización entre los 14 y 15 euros a una cotización que hoy supera los 50 y esperemos que, como dicen los analistas, lleguemos a ese consenso de más de 60”, concluyó.










