Inditex vive una alegre jornada bursátil, con subidas que se han movido entre el 5% y el 2%, celebrando los nuevos récords de ventas y beneficio en su primer trimestre fiscal (febrero-abril). Pero no sólo eso, sino también la renovación de su Consejo de Administración con la incorporación de José Ignacio Goirigolzarri (72 años), expresidente de Caixabank, como nuevo consejero independiente.

El líder mundial del textil no renovará a Rodrigo Echenique (80 años), quiera era su segundo consejero más antiguo tras el fundador y primer accionista, Amancio Ortega Gaona (90 años). De hecho, Echenique ocupa una silla en el Consejo desde el 15 de julio de 2014 y el empresario leonés lo hace desde el 12 de junio de 1985. El primero preside el Patronato de la Fundación Banco Santander y es miembro del Directorio Santander Chile, tras haber ocupado varios cargos entre 1987 y 2020 en la entidad que hoy preside Ana Botín: CEO y vicepresidente y director ejecutivo, así como presidente de Santander España y de Banco Popular, entre otros.

Si los accionistas lo aprueban en la Junta de Accionistas, que previsiblemente se celebrará el próximo 7 de julio, festividad de San Fermín, Goirigolzarri se convertirá en nuevo consejero independiente, en sustitución de Echenique. Se trata de otro exbanquero: empezó su trayectoria en el Banco de Bilbao (que después dio lugar al BBV y más adelante, tras la fusión con Argentaria, al actual BBVA), donde ocupó distintos cargos y llegó a ser consejero delegado de BBVA entre 2001 y 2009, de ahí, pasó a presidir Bankia y el Banco Financiero y de Ahorros (luego llamado BFA Tenedora de Acciones) hasta marzo de 2021, cuando con la fusión entre Bankia y Caixabank, se convirtió en presidente de la nueva entidad que mantuvo el nombre de Caixabank. Eso sí, ante las presiones del Banco Central Europeo (BCE) por el modelo de gobernanza de los bancos españoles, dejó de presidir Caixabank en diciembre de 2024. Actualmente, Goirigolzarri preside la Fundación FAD Juventud y es consejero de la Asociación para el Progreso de la Dirección y patrono de distintas organizaciones, así como presidente del Consejo Asesor del Instituto Americano de Investigación Benjamin Franklin.

Eso sí, Inditex pretende renovar a otros seis consejeros de los 10 que forman su Consejo: dos dominicales (Marta Ortega Pérez, quien ejerce de presidenta no ejecutiva, y su madre, Flora Pérez Marcote), el único ejecutivo (Óscar García Maceiras, quien ostenta el cargo de CEO) y tres independientes (Belén Romana, Pilar López y Denise Patricia Kingsmill). Y no se prevén sorpresas porque el primer accionista es Amancio Ortega, con un 59,294% del capital (del que un 50,01% lo controla a través de su vehículo de inversiones, Pontegadea).

Claro que ante el futuro nombramiento de Goirigolzarri como consejero independiente, cabe recordar la curiosa relación entre el líder mundial del textil y la banca. De hecho, el CEO, el abogado del Estado coruñés García Maceiras se incorporó al Banco Pastor en 2005, de ahí pasó al Banco Popular en 2012, luego a la SAREB (siendo Belén Romana su presidenta) y después al Banco Santander en 2016 como director de la Asesoría Jurídica y vicesecretario del Consejo. De este banco saltó a Inditex en 2021 para ser secretario general y del Consejo, en sustitución de Antonio Abril Abadín, cargos que ejerció hasta que fue ascendido a CEO en noviembre de ese mismo año, relevando a Carlos Crespo.

Por su parte, Belén Romana también opta a la reelección como independiente, silla que ocupa desde el 9 de julio de 2024, al tiempo que es consejera independiente del Banco Santander desde 2015 y de Werfen (multinacional de diagnóstico médico de la familia Rubiralta). Fue directora general de Política Económica y directora general del Tesoro estando el pepero José María Aznar en La Moncloa; consejera del Banco de España, de la CNMV, del ICO y de otras entidades en representación del Ministerio de Economía; consejera externa de Banesto (que fue comprado por Santander en abril de 1994) y presidenta ejecutiva de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB) entre noviembre de 2012 y enero de 2015, cuando el pepero Mariano Rajoy estaba en Moncloa.

No hay que olvidar que el propio Amancio Ortega solía decir que el fallecido Emilio Botín era el mejor banquero. Algo que se acabó cuando este último le impidió entrar en Unión Fenosa en 2005: Botín iba a vender su 22% de esta energética a un grupo de cajas y empresarios gallegos, pero en el último momento y con todo acordado, les dejó plantados y decidió vendérselo a Florentino Pérez, o sea, a ACS (este último la vendió años más tarde a Gas Natural, pasando a llamarse Gas Natural Fenosa, y después, desde 2018, Naturgy). Esa compra frustrada trajo otra consecuencia en Inditex: el cese de José María Castellano, que trabajaba en el grupo textil desde 1984 y ejerció como vicepresidente y CEO entre 1997 y 2005; con quien Ortega estuvo varios años enfadado, aunque se acabaron reconciliando y Castellano falleció el pasado septiembre.

Vayamos a los resultados de Inditex en su primer trimestre fiscal, que no han recibido revés del mercado como los de hace un año, sino lo contrario: la cotización ha cerrado la sesión con una subida superior al 2%, la segunda más alta tras la registrada por Repsol. Las ventas han ascendido al récord de 8.750 millones de euros, lo que supone un aumento del 5,8% (del 8,8% a tipo de cambio constante). El margen bruto ha subido un 6,9%, a 5.359 millones, y situándose en términos porcentuales en el 61,2%.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha alcanzado los 2.568 millones (+7,3%) y el resultado neto de explotación (ebit) ha sido de 1.757 millones (+7%) y el beneficio neto récord ha logrado el récord de 1.375 millones, tras aumentar un 5,4%. Todas estas cifras reflejan su “sólido” desempeño operativo en el inicio de su ejercicio fiscal, aunque el grupo admite el impacto del conflicto en Oriente Medio, pero ha podido seguir creciendo por la diversificación de sus mercados.