Ya se está viendo cómo la Inteligencia Artificial (IA) está provocando en multitud de compañías. Ahora ha empezado a destruir el negocio de viajes y, ojo, porque el turismo es la gallina de huevos de oro de la economía española. Así se puede ver en el hecho de que Lastminute.com ha anunciado que despedirá al 25% de su plantilla mundial.

La agencia de viajes online hará una reorganización global que afectará a la cuarta parte de su plantilla, que en total asciende a 1.628 personas. Por tanto, el ajuste afectará a 407 trabajadores y el motivo que se alude es la irrupción de la IA. Y ojo, porque sólo en Madrid, el ERE afectará a 163 trabajadores, que suponen el 34% de su plantilla española, la cual asciende en total a 479 personas.

Claro que la llegada de la IA -que permite automatización de algunas tareas- no es el único argumento que usa Lastminute.com para defender su reorganización global, pues también estudia trasladar parte de la carga de trabajo a Albania, donde los costes laborales son mucho menores que en España. ¿Lo tendrán en cuenta la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, así como la titular de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz? Tristemente, seguro que no.

A la vista de los despidos anunciados por culpa de la IA, Lastminute.com se suman a una larga lista en la que también están, entre otras: Google, Microsoft, Meta, Oracle, BBC, Nike, Disney, Snap, Capgemini, Inetum, Amazon, UPS, Accenture, PepsiCo, HP y HSBC. Esto refleja que la IA no sólo ha llegado para quedarse, sino que está siendo una productora de paro (algo que no le hace falta a España, que sigue manteniendo la medalla de oro dentro de la UE) por una tecnología novedosa y por aspectos tradicionales (los costes laborales y lo diferentes que son entre un país y otro). Además, la IA no es Dios... porque no crea nada y parece que tampoco crea puestos de trabajo: es cierto que se necesitan manos e I+D+i para desarrollarla, pero una vez logrado esto, fagocita empleos.