España es el país con más desempleados de toda la Unión Europea y de la OCDE, mientras que el absentismo está en máximos: 2.708.600 parados, sumados a los trabajadores con empleos precarios, que dependen de Yolanda Díaz como ministra de Trabajo. Su mente preclara solo complica la situación y un nuevo ejemplo llega con los datos publicados hoy martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE): el coste laboral de las empresas aumentó un 4,9% en el primer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior y se situó en 3.278,01 euros por trabajador y mes, su valor más alto en un primer trimestre desde el año 2000, cuando se inició la serie. El coste salarial creció un 4,9%.

Hay que entenderlo, hay que repartir ayudas en esta España subvencionada que ha aquilatado Sánchez, y quién mejor que el empresario, que a la vez es ciudadano con sus correpondientes pagos, para que costee su fiesta.

Con este incremento interanual del coste laboral, el más elevado desde el cuarto trimestre de 2023, se acumulan 21 trimestres consecutivos de alzas. El coste laboral se compone del coste salarial y de los otros costes. Entre enero y marzo, los salarios (todas las remuneraciones, tanto en metálico como en especie) subieron también un 4,9% interanual en términos brutos, hasta situarse en una media de 2.403,8 euros por trabajador y mes.

Pero ahora viene lo 'sangrante': mientras que el salario de Juan Español crece un 4,9%, lo que recaudan Arcadi, Elma y Yoli, se dispara 4,5%: "los otros costes un 4,8%. Las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, principal componente de los otros costes, crecieron un 4,5%", señala Estadística. 

Y ojo porque, entre enero y marzo, se registraron 159.785 vacantes de empleo en España, lo que supone 6.900 más que en el mismo trimestre del año pasado y la cifra más elevada en cualquier trimestre desde el inicio de la serie, en 2013.

Pero Yoli está a lo importante: advertir a las empresas, nada más y nada menos que a 114.000, de que hace calor, y eso no puede ser.