Ferrovial cerró el primer trimestre de 2026 con unos ingresos que ascendieron a 2.098 millones de euros, lo que supone un incremento del 10,2% en términos comparables respecto al mismo periodo del año anterior. Por su lado, el EBITDA ajustado creció un 15% interanual en términos comparables, hasta alcanzar los 321 millones de euros .

Y todo gracias a Estados Unidos. Así lo ha explicado Ignacio Madridejos, consejero delegado de Ferrovial: “Hemos comenzado 2026 con un fuerte impulso, como demuestran el significativo crecimiento de los ingresos en todas nuestras autopistas de Norteamérica, el avance continuo en proyectos emblemáticos como la New Terminal One (NTO) del Aeropuerto Internacional JFK, y la sólida rentabilidad del negocio de Construcción. Vemos una atractiva cartera de oportunidades en regiones de alto crecimiento en Estados Unidos y un número creciente de oportunidades de colaboración público-privada”.

La clave de los resultados la encontramos, como decimos, en Estados Unidos y en la división de autopistas. Los ingresos de esta división aumentaron un 13,7% en términos comparables hasta situarse en los 336 millones de euros en el primer trimestre de 2026, impulsados por un fuerte crecimiento en Norteamérica. El EBITDA ajustado registró un alza de un 10% en términos comparables hasta los 235 millones de euros. 

En cuanto a la división de Construcción, la cartera de pedidos¹alcanzó un máximo histórico de 17.555 millones de euros al cierre del primer trimestre. Norteamérica representó el 45%, Polonia el 25% y España el 14% del total de la cartera.  El margen EBIT ajustado se situó en el 3,1%.

Estos resultados llegan un mes después de la celebración de la Junta General de Accionistas, donde los propietarios de Ferrovial aplaudieron a Del Pino en su despedida definitiva de España, aprobaron la transformación de la forma jurídica de Ferrovial de una Societas Europaea (SE) a una sociedad anónima neerlandesa (N.V.), con la correspondiente modificación de los estatutos sociales.

Traducido, Ferrovial no quiere tener nada que ver con España y este fue un paso definitivo para alejarse del país y de las garras del Gobierno de Sánchez. A la luz de los resultados, la cosa le ha salido redonda. 

Y lo que es más importante, sigue contando con el apoyo de su accionariado, entre los que encontramos a HSBC (6,4%); Lazard (5%); el hermano de Rafael y María, Leopoldo del Pino (2,9%); Crédit Agricole (2,9%); y los fondos BlackRock (2,7%), Vanguard (2,6%) o TCI (2,6%). Y esto es mucho más importante de lo que puede parecer, sobre todo, de cara a su futuro, en el que sólo se baraja un nombre: su hijo Ignacio.