The Walt Disney Company ha demandado a la Administración Trump, en concreto, a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés). ¿El motivo? La renovación anticipada de las licencias de cadena televisiva ABC, pero su gran problema es el crecimiento de su falta de ideas en ficción, como refleja el anuncio de nuevos estrenos (entre ellos, muchas segundas, terceras, cuartas, quintas y hasta sextas entregas de películas y sagas).
El gigante de ocio y entretenimiento no sólo aglutina parques temáticos y una gran factoría de ficción, sino que también tiene cadenas de televisión generalistas. Recuerden que bajo el liderazgo de Bob Iger (quien hace unos meses le cedió el cargo de CEO a Josh D’Amaro, pero se mantendrá como asesor sénior y miembro de la junta directiva hasta su jubilación el próximo 31 de diciembre), se llevaron a cabo importantes adquisiciones -Pixar, Marvel, Lucasfilm y 21st Century Fox-, además, en 1996 se hizo con el control total de ESPN tras la compra de Capital Cities/ABC.
Es cierto que en el mundo anglosajón de EEUU había dos normas porque importaba mucho la libre competencia: si tenías un canal nacional, no podías poseer canales locales; y si te dedicabas a ficción, no podías hacer también información. Sin embargo, cuando fueron venciendo esas reglas, se fueron creando grandes grupos audiovisuales, así la cadena Fox (que hasta ese momento tenía canales de cable locales, los unió todos e hizo una gran cadena nacional… que gusta mucho a Donald Trump y que pertecene a Fox Corporation, estando bajo el control de la familia Murdoch) y las cadenas ABC, CBS y NBC acabaron en manos de las grandes maiors, de hecho, ABC pasó a estar dentro de la factoría de Mickey Mouse.
Volvamos a la actualidad y a la demanda de Disney a la FCC por la renovación anticipada de las licencias de ABC. En un primer momento, ninguno ha actuado bien: el primero por demandar y la Administración Trump por adelantar la renovación. Desde Disney se considera que la FCC ha actuado así “por una sola razón: desaprueba lo que ABC transmite” y ha referido que en los últimos meses ha recibido ataques contra determinados contenidos y figuras de la cadena (por ejemplo, el presentador Jimmy Kimmel, por sus comentarios sobre la primera dama, Melania Trump). Una comisionada de la FCC, Ana Gomez, ha referido una campaña de “censura y control” a través de la instrumentalización de la autoridad de la FCC como organismo regulador federal para presionar a los medios de comunicación. Este regulador ordenó a la cadena ABC el pasado abril que presentara en el plazo de 30 días las solicitudes para renovar licencias, pese a que no habían expirado y de que la elaboración de esos documentos puede durar meses. Además, la cadena ha señalado que nunca antes la FCC había exigido la presentación simultánea de solicitudes de renovación anticipada a un grupo de emisoras pertenecientes a una misma cadena de radiodifusión.
Ahora, con su demanda, Disney busca frenar un uso político de la FCC y defender la independencia editorial de ABC frente a las presiones de la Administración Trump. Sin embargo, no está de más recordar que durante años apostó mucho por el progresismo (incluyendo la perversión de la infancia a través del adoctrinamiento) y su último meneo ideológico (el woke) en sus contenidos de ficción, algo a lo que sólo renunció por razones económicas, no de principios. Y no sería de extrañar que dicha perversión también hubiera llegado a su información.
En paralelo, conviene destacar que Disney sigue adoleciendo de falta de ideas, como se refleja ahora en los anuncios de los estrenos para los próximos años. Para el próximo otoño, llegará una nueva entrega de superhéroes con Avengers: Doomsfay. Para 2027 se estrenarán, entre otras: la sexta entrega de La era del hielo: Boiling Point; una nueva aventura de la exitosa saga Star Wars; la película Los Simpsons 2; así como Frozen 3 y una nueva entrega de Avengers (Avengers: Secret Wars). En 2028, lanzará una nueva entrega de X-Men, así como Lilo & Stitch 2 y Los Increíbles 3. Y en 2029 y en adelante, se estrenarán: Coco 2; Avatar 4; Zootopia 3; la adaptación en acción real (o sea, con actores de carne y hueso) de Enredados; El diario de la princesa 3; y Avatar 5.
Entre los nuevos contenidos anunciados figuran, por ahora, pocas novedades. Entre ellas, el próximo otoño llegará una nueva propuesta de animación original sobre magia y brujería, Hexed. En marzo de 2027 se espera Gatto, una película animada de Pixar ambientada en las calles de Venecia bajo la dirección de Enrico Casarosa, el mismo que dirigió Luca; y otra producción de Pixar, pero sobre fantasmas, titulada Ghost Market. Y ya en noviembre de 2028 se estrenará la película original de Disney, Clay, con una estética de animación 2D.













