
En este contexto de crisis mundial del automóvil, unos fabricantes lo están notando más que otros, como se puede ver ahora en los resultados de 2025 de Ford. Y es que el fabricante automovilístico estadounidense ha logrado récord de ingresos con menores ventas, pero ha tenido unas pérdidas de 6.860 millones de euros al cancelar varios programas de vehículos eléctricos.
Los ingresos se han incrementado un 1%, hasta el récord de 157.444 millones, encadenando cinco años consecutivos de alzas. Todo ello, a pesar de que los vehículos vendidos han descendido un 2%, a 4,4 millones de unidades, por el lento proceso de electrificación y los descensos en Europa y China, e incluso ha sido superado por el chino BYD (4,6 millones de vehículos). Eso sí, en EEUU, Ford ha subido sus ventas un 6%, hasta 2,2 millones de unidades, su mejor cifra desde 2019.
Por su parte, el resultado operativo (ebit) de grupo del óvalo azul ha sido negativo en 7.707 millones, frente al positivo de 4.387 millones registrado en 2024. Una rentabilidad que también se ha visto afectada por el lento y difícil proceso de electrificación. Y el resultado neto ha arrojado pérdidas de 6.860 millones, lejos de los 4.959 millones ganados en 2024, y que en gran parte se deben a los números rojos de 9.330 millones registrados en el cuarto trimestre.
A pesar de estas cifras, Jim Farley, CEO de Ford, ha señalado que se logró “un sólido 2025 en un entorno dinámico y a menudo volátil”. Desde el grupo se ha apuntado que sus resultados y operaciones “se han visto y podrían seguir viéndose afectados negativamente por acontecimientos económicos o geopolíticos, incluidas políticas comerciales proteccionistas como aranceles u otros acontecimientos”… y no hay que olvidar el lento proceso de electrificación y la crisis mundial del sector. Eso sí, de cara al futuro, Farley ha subrayado que “seguiremos construyendo sobre nuestra sólida base para alcanzar nuestro objetivo de un margen ebit ajustado del 8% para 2029”. Por ahora hay que ir paso a paso y para este año, prevé obtener un ebit ajustado de 6.724-8.406 millones, un flujo de caja libre ajustado de 4.203-5.043 millones y unos gastos de capital de 7.985-8.826 millones (incluyendo 1.260 millones para comenzar a impulsar Ford Energy).
El fabricante con sede en Dearborn (estado de Míchigan, EEUU) no renuncia del todo a este tipo de vehículos, pero ha afrontado cargos extraordinarios por la reorganización de los programas de fabricación. Y es que ya trabaja en su programa ‘Vehículo Eléctrico Universal’ y quiere lanzar en 2027 uno que cueste unos 30.000 dólares (unos 25.174 euros).
Ese año también prevé asignar un nuevo modelo multienergía a su planta española, situada en Almusafes (Valencia), donde ahora sólo fabrica el Kuga, un plan en el que “todo sigue en marcha”, según han señalado fuentes de Ford a El Confidencial, pues el modelo “está confirmado y los proveedores tienen pedidos de piezas”. Entre dichos proveedores estaría Industrias Alegre, que ha apuntado a que el nuevo modelo entraría en producción a finales de 2027 en la fábrica valenciana, como informa Economía Digital. Además, se ha especulado que se empezaría con una producción de unas 200.000 unidades, frente a las más de 400.000 que se pueden fabricar en dicha planta cuando está a pleno rendimiento. No hay que olvidar que allí ahora sólo se hace un modelo (el Kuga) y hay más de 1.000 empleados en el Mecanismo Red (medida de flexibilidad y estabilización del empleo) hasta junio, después varios EREs y ERTEs.
En paralelo, conviene recordar que en las últimas semanas se han apuntado a conversaciones de Ford con fabricantes chinos para explorar algunas alianzas que el primero ni confirma ni desmiente. En concreto, con Xiaomi (no olviden que el propio Farley se compró un Xiaomi SU7) para crear una sociedad conjunta para producir vehículos eléctricos en EEUU, según Financial Times; y con Geely (primer accionista de Volvo Cars y Volvo Group, así como dueño de las marcas Polestar y Link & Co) para explorar el posible uso de una línea de producción de la planta de Almusafes para ensamblar vehículos dirigidos al mercado comunitario... y así evitar los aranceles de la UE a los vehículos eléctricos fabricados en China, según avanzó Bloomberg y recogió Economía Digital.












