
El Gobierno blanquea la industria de armamento española, convirtiendo a Indra en una empresa feminista / Foto: Pablo Moreno
Vean el vídeo promocional de Indra. Con todo lo que está pasando en la compañía, empresa armamentista de eficacia no probada pero enriquecida por doña Bolsa, surge un vídeo, que el canal 24 Horas de RTVE publica como si se tratara de una información, en la que la empresa de armamento Indra, sin rubor alguno, proclama su feminismo militante: aquí sí que mandan las mujeres y reina la igualdad. Es falso, por supuesto, pero, ¿a quién le importa la verdad?
En estos años, las mujeres han ido ganando presencia en sectores tradicionalmente masculinos. Un ejemplo, la ingeniería y la tecnología.
— Telediarios de TVE (@telediario_tve) March 3, 2026
Hemos estado con dos mujeres que trabajan en la misma empresa, una multinacional del Ibex
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Se trata del blanqueamiento de una empresa de armamento controlada por el Gobierno y por los hermanos Escribano, que se están forrando el riñón y aún se lo forrarán más.
Se trata, también, de la mayor especulación bursátil de los últimos tiempos, con una cotización disparada, que está haciendo ricos a algunos, por ejemplo al presidente de PRISA, Joseph Oughourlian, uno de nuestros peores ciudadanos, gracias a la guerra de Ucrania y, en general, a un mundo en guerra.
La bolsa no vive de realidades, sino de expectativas, un mundo de gominola en el que, gracias a las promesas de un siempre creciente presupuesto militar, lo que el lunes valía 3 el martes vale seis.
La bolsa cambia de un día para otro, la producción, sobre todo armamento, necesita años para hacerse realidad... si es que se hace.
Encima, Indra es una empresa privada y cotizada que vive de un solo cliente, el Gobierno y aunque a Donald Trump no le parezca suficiente el presupuesto de Defensa español, la inversión en armamento -perdón, industria militar- se ha multiplicado en España gracias al presupuesto público, a mayor gloria de los accionistas de Indra.
Y la guinda de la tarta: el presidente de Indra, que debería ser empresa pública, porque tiene un solo cliente, el Estado, es decir, don Ángel Escribano, pretende que la empresa que preside, Indra, compre la empresa que posee, EME, con lo que cerrará su violenta conversión en multimillonario.
El Sanchismo, que no quiere verse involucrado en otro escándalo, no se atreve a defenestrar a los hermanos Escribano y esa gran cabeza llamada Óscar López se niega a hacer el más mínimo comentario sobre la operación abyecta, la compra de EME, la empresa de los Escribano, por parte de Indra, un conflicto de competencias de libro, que acabará en los tribunales.
Por cierro qué curioso: fue Hispanidad el primero en denunciar la 'operación abyecta', ante el 'estruendoso silencio' de los medios: ahora lo denuncia todo el mundo... a pesar del mucho dinero de Indra que los Escribano han dedicado a comprar el silencio de los medios.
Pero la solución estaba ahí y no hemos sabido verla hasta ahora: el Gobierno blanquea la industria de armamento española, convirtiendo a Indra en una empresa feminista. Si eres feminista, ya te puedes dedicar a degollar infantes, que no dejarás de ser un buen chico. Mismamente, un feministo.











