
Ante el creciente caos ferroviario, tanto presente como futuro,... Renfe ha tenido una idea un tanto sorprendente. Se trata del anuncio de su salto al negocio del transporte en autobús, sí han leído bien.
Parece que tras volver a beneficios en 2025, el operador ferroviario que preside Álvaro Fernández Heredia está algo crecido, pues no sólo se ve con fuerzas para aspirar a elevar su presencia en Francia, y reducir así la falta de reciprocidad, sino también para entrar en un negocio nuevo. Lo haría uniéndose a un socio para transportar pasajeros en autobús ante las incidencias que habrá en los próximos años por obras de mejora u otras causas, según informa Cinco Días.
Recuerden que el caos ferroviario en España no hace otra cosa que crecer desde hace meses con retrasos, cancelaciones, averías, accidentes (que han dejado 47 muertos -46 en el trágico descarrilamiento de dos trenes ocurrido en Adamuz y el maquinista muerto en Gelida al caerle un muro-), huelgas, etc. A todo esto se suma la falta de inversión en las infraestructuras ferroviarias (de las que se encarga Adif). Un caos que, en gran parte, se debe a la liberalización de la alta velocidad, por orden europea, que España se empeñó en cumplir mucho antes que otros Estados miembros de la Unión Europea,... mientras el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, sigue insistiendo en que “el tren vive en España el mejor momento de su historia”.
En este contexto, Renfe va a entrar en el transporte en autobús, junto a un socio con experiencia en el mismo, y controlarán la nueva empresa conjunta en un 49% y en un 51%, respectivamente. Ya se está buscando al socio y se aspira a contar con una flota de 50 a 100 autobuses, que se usarán en planes sustitutivos del tren, durante los próximos diez años y con una posible prórroga por cinco años más. Y la aventura no surge al azar, sino debido al caos ferroviario y a que cada vez hay más sucesos (el accidente de Adamuz, los daños en infraestructuras por las fuertes lluvias, los incendios del pasado verano, la DANA de Valencia de octubre de 2024, etc.) que han llevado a Renfe a establecer puentes por carretera para seguir transportando viajeros, lo que supone una partida de costes al alza. Pero si contara con autobuses propios, se ahorraría costes.











