AstraZeneca ganó 7.041 millones de dólares (6.759 millones de euros) el año pasado, un 18 % más respecto al año anterior, ha informado la farmacéutica británico-sueca.
Su beneficio antes de impuestos ascendió a 8.691 millones de dólares en 2024, un 26 % más. Y su beneficio operativo fue de 10.003 millones de dólares, un 22% más.
Los ingresos supusieron 54.073 millones de dólares, un 18 % más. En concreto, los ingresos por el segmento oncológico crecieron un 24 %, mientras que los de fármacos de enfermedades raras lo hicieron un 16 %.
De su lado, la deuda neta de la compañía llegó a los 24.570 millones de dólares, un 9,1 % más.
El consejero delegado de la compañía, Pascal Soriot, dijo que la empresa ha tenido un desempeño "muy sólido en 2024”. "Estamos invirtiendo y logrando avances significativos con tecnologías transformadoras que tienen el potencial de impulsar nuestro crecimiento mucho más allá de 2030”.
Cabe recordar también que, en mayo de 2024, el laboratorio reconoció que su vacuna contra el Covid-19 -Vaxzevria- podía tener como efecto secundario el síndrome de trombosis con trombocitopenia (TTS), que puede provocar coágulos en los vasos sanguíneos, con el consiguiente riesgo que ello conlleva, aunque “en casos muy raros”.
Y una semana más tarde, la Comisión Europea anunciaba la suspensión de la comercialización de la vacuna Vaxzevria, a petición de la propia compañía (aunque AstraZeneca aseguraba que era porque se han desarrollado otras vacunas actualizadas para variantes del Covid y hay un excedente de vacunas disponibles, lo que está provocando una disminución en la demanda de la suya, que "ya no se fabrica ni suministra").











