Como les contamos hace unas semanas en Hispanidad, tras meses de negociaciones y de escalar posiciones, finalmente Uber confirmaba que se haría con el 100% de las acciones de Delivery Hero, el grupo alemán de reparto de comida a domicilio, que compró en 2022 la española Glovo.

Para ello, inició el proceso conel lanzamiento formal de una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) dirigida a todos los accionistas de la alemana a un precio de 41,5 euros por título.

Y hoy el consejo de administración y el consejo de supervisión de Delivery Hero han recomendado a sus accionistas aceptar la oferta pública de adquisición. El periodo de aceptación finaliza el 5 de noviembre de 2026 y, tras la aceptación del consejo, si todo sigue adelante, se espera que la operación se cierre de manera exitosa durante el segundo semestre de 2027.

De forma paralela, y como ya informó la compañía, Delivery Hero ha firmado un acuerdo con el fondo de inversión estadounidense SSW Partners LP, para la venta de sus negocios en 14 mercados donde Uber Eats y Delivery Hero compiten. El total que va a recibir es de 1.400 millones de euros por la venta de los mercados en España, donde opera a través de Glovo, Moldavia, Polonia, Portugal, y Rumanía, donde también opera la firma catalana, y los de Austria, Chile, Chipre, República Checa, Ecuador, Grecia, Noruega, Suecia y Turquía.

Sobre el papel, Uber se compromete a mantener la sede de Delivery Hero en Berlín, y a que la gestión sea independiente por su consejo de administración. Además, asegura que protegerá la plantilla de Berlín y de sus oficinas para los próximos tres años, y una inversión por parte de Uber de 2.000 millones de euros en Alemania hasta 2031.

Y decimos sobre el papel porque hace tan solo dos meses Uber anunció el despido del 25% de la plantilla de su equipo de personal y prometió que la IA no tiene nada que ver. Pero sonaba 'raruno' que todos los despidos fueran en una división sustituible por la Inteligencia Artificial. Es decir, no despidieron conductores, el coche no puede ser conducido por IA, por ahora, sino por personal contratado por Recursos Humanos.

Después de esos despidos, en la jornada de hoy se ha anunciado una nueva tanda. Así, Uber Technologies ha comunicado que reducirá el 10% de su plantilla a nivel mundial, lo que se traduce en unos 3.300 puestos de trabajo, como parte de su plan para simplificar la estructura de la compañía, eliminando niveles jerárquicos y disminuyendo la configuración de sus equipos. Misma argumentación que en la anterior reducción.

"En los últimos cinco años, Uber ha crecido exponencialmente, triplicando prácticamente nuestros ingresos. Hemos desarrollado nuevos productos, incursionado en nuevos sectores, llegado a más consumidores y apoyado a más personas que generan ingresos, convirtiéndonos en una empresa mucho más grande y sólida", ha indicado el consejero delegado de Uber, Dara Khosrowshahi.

Precisamente, Khosrowshahi ha argumentado que el crecimiento ha supuesto un aumento de la complejidad, "con más niveles jerárquicos, mayor coordinación, una propiedad más fragmentada y, en algunos casos, estructuras que tenían sentido cuando las empresas eran más pequeñas, pero que ya no nos resultan útiles en nuestra escala actual".

Los cambios, asegura la compañía en el comunicado, "generarán ahorros que pretendemos reinvertir en crecimiento, innovación y las capacidades que serán más importantes en los próximos años", en clara referencia a la IA. Y es que la promesa es, que con el ahorro, se hagan más inversiones en conductores, repartidores y comerciantes, además de mejoras en el trabajo destinado a construir un "futuro autónomo". Es decir, reducimos personas para invertir en máquinas, pero no, los despidos no tienen nada que ver con la Inteligencia Artificial...