
Molins cerró el primer semestre con un beneficio neto de 111 millones de euros, un 16% más que el mismo periodo de 2025, según los resultados publicados este jueves en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
"En un entorno global marcado por la incertidumbre geopolítica y la inflación de costes, la compañía ha obtenido unos sólidos resultados", con unas ventas que ascendieron a los 751 millones. La cifra supone un 50% más, gracias a "la disciplina de precios, las iniciativas de eficiencia operativa y la contribución de las adquisiciones, incluida Secil desde el segundo trimestre", informa en un comunicado.
El resultado bruto operativo (Ebitda) alcanzó los 164 millones, un 66% más, y el margen ebitda mejoró en 2,1 puntos porcentuales, hasta el 21,9%, mientras que el ebitda ajustado ascendió a 237 millones, un 48% más. La deuda financiera neta se situó en 1.341 millones a cierre de junio, "reflejando principalmente la adquisición de Secil a finales del primer trimestre".
El consejero delegado de la compañía, Marcos Cela, ha destacado que este primer semestre "representa un hito estratégico". "Hemos obtenido unos sólidos resultados, mejorando márgenes en un entorno exigente, y hemos incorporado por primera vez la contribución de las operaciones de Secil, una adquisición que refuerza nuestro perfil como una compañía más diversificada y equilibrada", ha añadido.
Además, Molins ha destacado que la evolución se apoyó en la mayor contribución de las joint ventures, especialmente México.
Pero quizás lo más importante en la compañía no esté en los resultados, sino por su "paso relevante" a cotizar en el Mercado Continuo, "y que contribuye a reforzar su visibilidad en los mercados de capitales", según ha señalado Cela. Recordemos que el pasado 13 de julio se produjo ese paso, entre disputas y riñas familiares en el seno de los Molins.










