De momento, el que lleva la delantera es ING, en negociaciones desde diciembre, según medios locales. Al holandés se le han sumado el italiano Intesa SanPaolo y la filial del austríaco Raifeisen Bank. Tienen de plazo hasta el 13 de febrero para presentar ofertas. El BBVA podría venderlo por unos 400 millones de euros.
De hecho, ya quiso hacerlo en 2020, pero entonces llegó la pandemia y se paralizó todo, o casi todo.
El caso es que el sector bancario en Rumanía está en pleno proceso de consolidación y el Garanti BBVA Romania es un actor muy poco relevante, con una cuota de mercado que ronda el 2% y unos 16.800 millones de lei en activos (en euros, unos 3.300 millones).
Hay que tener en cuenta que en Rumanía operan actualmente 34 entidades, aunque el 80% del mercado está en manos de los 10 más grandes. Entre ellos están el Raifeisen, con una cuota de mercado del 9,3% aproximadamente y unos 82.000 millones de lei en activos (unos 16.100 millones de euros), e ING, con una cuota del 8,8% y 78.000 millones de lei en activos (en euros, unos 15.300 millones). En ese ranking, el Garanti BBVA ocupaba la décima posición, a finales de 2024.











