• Tiene cinco años para vender NGB, tal y como se acordó con la Troika.
  • Metedura de pata del FROB: aseguró que NGB debía desaparecer como entidad.
  • Luego tuvo que rectificar a través de un telex de EFE: el Banco de España aseguró que no hay plazos para la venta de Novagalicia.
  • Y todo ello el mismo día en que, harto de FG, el ministro De Guindos pedía a las aseguradoras que entraran en el SAREB.
  • El mayor cabreo fue el de Feijóo, que se enteró del desaguisado el mismo día de su investidura como presidente de Galicia.

Han sido cinco días de infarto en Novagalicia Banco (NGB). La cosa empieza con la rueda de prensa del vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia, Joaquín Almunia, en la que explica el plan de rescate bancario. Se lía un tanto y parece decir que tanto Catalunya Banco como Novagalicia Banco deben ser subastados.

Horas después, en la mañana del jueves 29, desde el Banco de España, aseguraban que NGB debía desaparecer como entidad y ser absorbida por otra entidad financiera.

Esto suponía echar por tierra todo el proyecto de José María Castellano, que pasa por sanear la entidad y por conseguir que fondos, preferentemente norteamericanos, le recompren al FROB el 96% del capital.

Pues bien, en pleno debate de Investidura, el presidente gallego Alberto Núñez Feijóo se pone en marcha y presiona al Gobierno Rajoy. Debió hacerlo con mucha intensidad porque a primeras horas de la noche se obliga al Banco de España a rectificar, a través de un teletipo de la Agencia EFE, donde se asegura que "no hay plazos para la venta de NovaGalicia". Es más "el único plazo que hay que respetar, indicaron, es el que ha dado la Comisión Europea, que exige que ambas entidades sean vendidas en un plazo máximo de cinco años".

¿Qué había pasado? Pues, además de la protesta de Feijóo, que el presidente de NGB, José María Castellano, se había puesto en contracto con la Troika para recordarle el acuerdo firmado con la entidad, en el que (apartado 8-1 y 8-2) se especifica que el actual equipo de dirección tiene que vender el capital público antes de septiembre de 2017. Y si no, el banco se liquidaría antes del 31 de diciembre.

En paralelo, Francisco González, presidente del BBVA, que nunca ha ocultado su interés en hacerse con NGB, da un plantón al ministro de Economía, Luis de Guindos, ya bastante cabreado con él, pues fue el principal ariete para que Rodrigo Rato fuera echado de Bankia (no así para el nombramiento de su sucesor, José Ignacio Goirigolzarri, propuesto por Isidro Fainé).

Guindos se cansa del 'no' de FG al banco malo y decide llamar al menos a cuatro aseguradores: MAPFRE, Mutua, AXA y Catalana. Y sí, las cuatro responden positivamente: estarán en el capital del SAREB.

Además, la Troika. Y esto es lo más importante: ratifica el acuerdo firmado por NGB y Bruselas, con el que el proyecto Castellano tiene el visto bueno para salir adelante.

Y todo lo anterior habla del desastre en que se ha convertido el rescate bancario.

Eulogio López

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