• Un paso atrás sin precedentes pero probablemente no le quede otro remedio. Reino Unido, ahora Francia... demasiado.
  • El presidente de la Comisión Europea lo comenta con los representantes de las fuerzas sociales que convoca para salvar el proyecto europeo.
  • Es decir, simplemente sería unión económica: mercado único con libre circulación de bienes y servicios.
  • El Brexit y el auge de los populismos han puesto en juego el futuro de la Unión.
  • Todos miran a las presidenciales francesas: sólo 3 (incluido el favorito, Macron) de los 11 candidatos son europeístas.
  • En septiembre, hay elecciones en Alemania, donde hasta los moderados se han cansado de financiar a Europa. (¿Lo han hecho?)
  • Y también Italia podría tener cita con las urnas… otro socio fundador de la UE.
En la Unión Europea (UE) no están para tirar cohetes, llevan años intentando una integración que no acaba de llegar, se ha quedado en lo económico y en algo de política exterior común. En este pastel, el Brexit ha sido la cobertura, pero Francia podría ser la guinda, pues si Marine Le Pen llega al Elíseo, Jean-Claude Juncker (ambos en la imagen) adoptará la segunda vía: volver a la Comunidad Económica Europea (CEE). El presidente de la Comisión Europea ya está comentando este asunto a las fuerzas sociales que convoca para salvar el proyecto europeo. Es decir, simplemente sería una unión económica: un mercado único con libre circulación de bienes y servicios, pero no de personas. Y es que el Brexit y el auge de los populismos en diversos países (Francia, Holanda, Italia, España, Alemania, Dinamarca, Austria, República Checa, Polonia, Hungría, Eslovenia…) han puesto en juego el futuro de la UE. Ahora todos miran a las elecciones presidenciales francesas, donde sólo 3 de los 11 candidatos son europeístas. Entre estos tres, está el candidato favorito en las encuestas, el socioliberal y centrista Emmanuel Macron, del partido En Marcha!, aunque le sigue de cerca la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, de extrema derecha y populista. Este domingo, tendrá lugar la primera vuelta y el próximo 7 de mayo, la segunda. Por si había poca expectación, en la noche del jueves, mientras los candidatos participaban en el último debate televisivo, el yihadismo entró en campaña con un atentado en los Campos Elíseos. Macron y Le Pen son los que tienen más papeletas de llevarse el gato al agua. Al conservador François Fillon le han cortado algo las alas la imputación judicial y los escándalos, aunque no hay que olvidar al izquierdista Jean-Luc Mélenchon (con tintes patrióticos y populares). Eso sí, parece que el socialista Benoît Hamon tiene poco que decir, pues ha ido perdiendo apoyos en las encuestas. Si gana Macron, Juncker respirará aliviado, pero si la vencedora es Le Pen, como ya se ha dicho, adoptará la segunda vía del Libro Blanco presentado en marzo. Y ¿cuáles son las otras vías? Seguir como hasta ahora, apostar por la Europa de dos velocidades con bloques de países y sin avances en la integración, federalizar lo que se pueda (difícil) o el modelo federal dando una respuesta europea a todo (una gran utopía). No hay que olvidar que en septiembre, hay elecciones en Alemania, donde los moderados están cansados de financiar a Europa. Y también Italia podría tener cita con las urnas… Ambos fueron socios fundadores de la UE. Pero, sobre todo, pánico al triunfo de Marine Le Pen. Cristina Martín [email protected]