La mujer de 48 años detenida por intento de asesinato tras rociar con parafina y prender fuego a su marido mientras dormía en la localidad valenciana de Chiva, no solo ha asegurado que la víctima, la sometía desde hacía tiempo a malos tratos psicológicos y físicos, sino que además ha confesado a la Guardia Civil que atacó a su pareja porque "se burlaba" de ella habitualmente.
Cuando se escribe este artículo, la víctima continúa en estado crítico en la unidad de grandes quemados del Hospital La Fe de València, y los médicos temen por su vida debido a la gravedad y extensión de las lesiones. Según fuentes de la investigación consultadas por este diario, los médicos consideran que tiene quemaduras de segundo grado y que la superficie total afectada es del 90%, aunque las lesiones no son igual de graves en todas las áreas afectadas, por lo que los facultativos mantienen una pequeña esperanza y todo dependerá de cómo evoluciones durante las siguientes horas.
Según El Periódico, en principio, no hay denuncias presentadas con anterioridad, pero los agentes están intentando conocer esos episodios que narra a través de otros testimonios, entre ellos, el de la hija de 16 años de ella, que estaba también en casa cuando se produjo el ataque, aunque no lo presenció porque estaba dormida en su habitación.
Por su parte, la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, ha informado de que la mujer sí está incluida en el sistema VioGén de protección de víctimas de violencia machista, pero con otro agresor distinto.










