
El martes 16 celebrábamos en Madrid la festividad de Santa Margarita María Micaela, fundadora de las adoratrices. Hizo muchas cosas esta madrileña del siglo XIX pero es conocida por su preocupación por las mujeres explotadas sexualmente. Vamos, que ayudaba a las prostitutas para que dejaran de serlo y protegía a las jóvenes contra quienes les forzaban a prostituirse, aprovechándose de su miseria.
Lo curioso de este personaje es que su fundación lleva el nombre de 'adoratrices'. Es decir, que su 'carisma' era el de la adoración al Santísimo Sacramento, una constante de la ascética y la mística europeas. Y claro, en principio, todo el mundo diría que la adoración al Jesús Sacramentado poco tiene que ver con la prostitución.
Pues, al parecer sí. De la misma forma que Hakuna y otros muchos movimientos, van de la adoración a Cristo hecho pan, hasta cualquier otro objetivo.
La Iglesia vive de Eucaristía, el hombre no puede vivir sin la Eucaristía.









