
Tengo que reconocer que, siendo de Córdoba y Cofrade, desconocía esta historia y ha tenido que ser el Diario de la ciudad el que me la enseñe.
La Trinitaria Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de Gracia y María Santísima de los Dolores y Misericordia, conocida popularmente por los cordobeses como Hermandad del Esparraguero, tiene sede canónica en la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia y San Eulogio (Padres Trinitarios), en Córdoba. Hace su estación de penitencia a la Mezquita Catedral en la tarde del Jueves Santo.
Sin duda, esta imagen es una de las que más devoción despierta en la ciudad pero pocos, entre los que me incluyo, conocíamos su historia. La talla fue realizada en el siglo XVII en México, concretamente en la entonces Puebla de los Ángeles, por encargo de Andrés Lindo, un cordobés que cruzó el océano y montó su vida allí. El 1618, cuando la imagen estaba ya terminada, se envía a Córdoba cruzando el Atlántico, a la hermana de Andrés, Francisca Fernández de la Cruz, quien dona la imagen al convento.
Esta historia ya hace que la imagen sea única, pero es que para sumar más historia, la ténica con la que se realizó se denomina cañaheja o pasta de caña de maíz, un procedimiento de origen precolombino. Tal y como explica el medio: "Esta técnica, perfeccionada por los indígenas tarascos en regiones como Michoacán, combinaba fibras vegetales con médula de caña, recubiertas posteriormente con yeso para su policromía".
Y claro, al conocer la historia, una primero se sorprende y aprende, y después se pregunta, ¿Majestad, de verdad los españoles lo hiceron tan mal en México? Es decir, si hubiéramos exterminado a los indígenas, como la Leyenda Negra sostiene, ¿cómo es posible que años después un cordobés pueda encargar realizar una imagen con una técnica de los indígenas tarascos en regiones como Michoacán? Las técnicas hubieran desaparecido con ellos, digo yo...










