Este martes se ha celebrado el primer consejo de administración de Indra tras el nombramiento de Ángel Simón como presidente no ejecutivo. Antes de entrar en los pormenores, conviene resaltar que Simón llegó a Indra como sucesor de Ángel Escribano, es decir, con la idea de ser presidente ejecutivo. El final no fue así y la empresa se encargó de enfatizarlo con un hecho relevante de lo más curioso, en el que nos recordaron que el primer ejecutivo era el consejero delegado, José Vicente de los Mozos.
Como decimos, este martes ha comenzado del largo ¿y turbio? camino de Simón para hacerse con el control real de Indra. La fecha clave para entender lo que está sucediendo es el 31 de diciembre de 2026, día en el que vence el bonus millonario de De los Mozos. ¿Se podría marchar antes de esa fecha? Sí, pero entonces tendría que renegociar el bonus y lo más probable es que sería a la baja.
En otras palabras, el periodo de Ángel Simón como presidente no ejecutivo tendría los días contados, concretamente, hasta la salida del CEO, a partir del próximo 31 de diciembre. Mientras tanto, en el consejo celebrado este martes, Simón ha sido nombrado presidente de la Comisión de Estrategia y, más importante aún, presidente de la Comisión Delegada Ejecutiva. ¿Comprenden? El presidente no ejecutivo preside la Comisión Delegada Ejecutiva, que es un mini-consejo de administración que se reúne cada quince días y que, como su propio nombre indica, es ejecutiva.
Otrosí: el salto de Simón a la Presidencia ejecutiva podría coincidir con el fin del actual plan estratégico “Leading the Future” (2024-2026) y la elaboración del nuevo. Esto juega a su favor, porque lo cierto es que a Simón no le gusta el actual plan estratégico y el mercado no vería con buenos ojos que lo modificara antes de tiempo.










