Tras los últimos paros del 13 de junio, el 3 de octubre y el 9 de diciembre, los médicos españoles reanudan sus movilizaciones, en esta ocasión con una huelga de dos días que empieza hoy.

El motivo de sus reivindicaciones es el rechazo al borrador del Estatuto Marco elaborado por el Ministerio de Sanidad que dirige Mónica García, que pretende reformar el vigente desde el año 2003. 

Algunas de sus reivindicaciones han sido explicadas por Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) en una nota de prensa: "Sanidad no ha tenido en cuenta ninguna de las reivindicaciones de CESM y SMA en defensa del médico y ha vuelto a una clasificación incluso peor de la que se presentó en enero de 2025. Además de considerar profesión sanitaria titulada a los técnicos de FP superiores -vía disposición adicional-, no mejora ninguna de las profesiones sanitarias y está acompañada de un acuerdo que se pretende imponer en el que sólo se aumentan las retribuciones básicas (sueldo y trienios) de los grupos de técnicos, sin aclarar cómo se va a estructurar la subida de los demás grupos y sin aceptar la subida del complemento de destino, que debe ser correlativa a cualquier cambio de grupo y que está en la propuesta de retribuciones de CESM". 

"Más sangrante resulta el documento en cuanto a la jornada laboral, ya que aunque se pretende esconder, se perpetúa el sistema de tres tipos de jornada: ordinaria, de guardia y especial, por lo que se mantendrá el problema del estatuto actual de sobrecarga y de obligatoriedad de esas jornadas. El texto no recoge ninguna de las reivindicaciones de jornada de la propuesta de estatuto propio del médico; no se establece ninguna limitación a la jornada ordinaria -que puede ser las 24 horas del día-; las guardias se mantienen como obligatorias, no se consideran horas extraordinarias, se siguen retribuyendo por debajo de la hora ordinaria y no computan para la jubilación; ni se menciona una regulación de las guardias localizadas; se mantiene una jornada especial de 150 horas, y se va a dar libertad a las comunidades autónomas para que establezcan las condiciones de jornada que consideren sin ningún límite ni condición, empeorando la ya mala situación que padecen los médicos", señala el CESM, que también denuncia que " se mantiene un sistema de incompatibilidades totalmente discriminatorio con el médico por aplicarse a cargos intermedios y, además, por la obligación de respetar el sistema de descansos, más rígido que el de cualquier otro empleado público". 

También se apela en el texto (del borrador) "a la imposición de la movilidad forzosa o por razón de servicio. CESM y SMA aclaran que la movilidad forzosa es un tipo de movilidad que afecta a los médicos prácticamente de forma exclusiva, motivo por el que han intentado retirarla del borrador en todas las alegaciones y propuestas presentadas. Pese a que se habían logrado avances en borradores anteriores, estos se han retirado como castigo al médico, sin que ninguno de los demás sindicatos haya defendido estas propuestas. Además, se ha retirado el grado 5 de carrera profesional que planteaba el primer texto", apunta el CESM. 

En cuanto a los salarios, cabe recodar que un MIR en España cobra un salario base mensual que oscila, según sea R1 (primer año) ó R5 (quinto año) entre los 1.200 euros netos y los 2.000 euros netos, un sueldo que puede cambiar según las CCAA. Ese sueldo neto no incluye las guardias. 

En cualquier caso, hay que destacar la hipocresía de la ministra Mónica García, a la que se le llena la boca hablando de la sanidad pública y luego tiene a los médicos de la sanidad pública de toda España echando pestes de su reforma. Por algo será, ministra. Por cierto, a su incompetencia para poner de acuerdo a los médicos se suma la pésima gestión que está llevando a cabo en Ceuta y Melilla donde la sanidad depende directamente del Ministerio. Así, según el último CIS sanitario -diciembre de 2025- la sanidad de estas dos ciuidades autónomas recibió la peor valoración de todas.