En Gran Canaria, un individuo se dedicó durante nueve meses a boicotear las misas y amenazar a sacerdotes y fieles de la parroquia de San Fernando, en la localidad de San Bartolomé de Tirajana.

La Fundación Española de Abogados Cristianos lo denunció ante el Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana, el cual le ha condenado por tres delitos de vejaciones injustas y le ha impuesto una condena consistente en una orden de alejamiento tanto de las víctimas como de la parroquia y una multa económica por cada uno de los delitos. Lo que no parece una sentencia muy dura, la verdad. 

La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha valorado la sentencia: “Esta condena demuestra que quienes intimidan, acosan y atemorizan a los cristianos no pueden actuar con impunidad. Durante demasiado tiempo los fieles de esta parroquia han tenido que convivir con una situación absolutamente intolerable. Nadie debería acudir a misa con miedo a ser insultado, amenazado o acosado; vamos a seguir actuando hasta que se proteja plenamente su libertad religiosa”.