
En Hispanidad les hemos contado la indignación de los familiares de los afectados por la tragedia de Adamuz con el Homenaje de Estado organizado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y los Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia.
La cuestión es sencilla: Huelva es mariana, y los onubenses no quieren un homenaje masoncete al estilo Dana de Valencia o Covid de Madrid: “En Huelva no se puede hacer un funeral laico”. “A nuestro enfermo, yo por lo menos el mío, está en las manos de la Virgen”.
El 'tufillo' masoncete y laico ha quedado confirmado por el Obispo de Córdoba, que ha confesado que muchas víctimas no pudieron recibir los sacramentos: "Pensaban que los muertos ya están todos muertos y se podía hacer algo por los vivos".
La indignación ha seguido creciendo también alimentada por las contradicciones de las informaciones y por la falta de responsabilidades del Gobierno. Todo junto ha logrado que el acto tenga que suspenderse.
Tras consultas realizadas por las instituciones con las familias afectadas, la Junta de Andalucía ha informado que, después de hablar con una amplia mayoría de los allegados, el Gobierno de España ha trasladado que a un número importante de ellos les era imposible asistir por diversas circunstancias personales y logísticas.
Traducido, las familias se han negado a participar del circo. Cabe destacar que quien no se negó fue el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, el pepero acudió a la llamada de Sánchez. Volviendo al acto, según Moncloa se hará más adelante. Quizás estén esperando a que se baje 'suflé'.













