Hemos convertido en habitual la cristianofobia en el mundo entero, y en concreto en España, en plena guerra por legalizar la blasfemia. Y todo protegido por la propia ley, y por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que hace oidos sordos ante las recomendaciones de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), que ha pedido a España que desagregue los delitos de odio contra los cristianos.

 

Una nueva muestra de la cristianofobia creciente, además de las noticias que llegan a diario, se ha dado en los Sanfermines de Pamplona. Lo denuncia el Observatorio para la Libertad Religiosa: se han usado de manera ofensiva símbolos cristianos por parte de colectivos animalistas.

Al parecer, organizaciones animalistas desplegaron en Pamplona una performance con un activista caracterizado como Cristo ensangrentado para protestar contra la tauromaquia: “La libertad de expresión no puede convertirse en una excusa para menospreciar lo que para los cristianos es sagrado. La figura de Jesucristo no es un accesorio de campaña”, explican desde el Observatorio.

En concreto, fueron las organizaciones animalistas AnimaNaturalis y PETA las que han vuelto a recurrir a la simbología cristiana para lanzar su protesta contra la tauromaquia en vísperas de las fiestas de San Fermín

Todo ello acompañado de mensajes como "La tauromaquia es pecado" y "No matarás", mientras un hombre caracterizado como Jesucristo ensangrentado posaba junto a ellos, lo que supone una ofensa directa a los sentimientos religiosos de los cristianos. No es la primera vez que estas organizaciones atacan la fe cristiana. El año pasado ya lo hicieron utilizando la imagen de la Piedad para la misma protesta. 

Continuamos en España, en concreto en Barcelona, donde según datos de los Mossos d'Esquadra, desde enero de 2024 hasta junio de 2026 se han producido 36 robos en centros religiosos de la ciudad, más de uno al mes de media.

En 2024 se contabilizaron 13 casos; en 2025, 15; y en los primeros seis meses de 2026, al menos ocho más. Los distritos más afectados son Nou Barris, Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó y Sant Martí.

La cuestión no es baladí, el caso más grave del año fue el ocurrido el 7 de junio en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima del Turó de la Peira, cuando los ladrones sustrajeron el sagrario de mármol y plata con las hostias consagradas, cálices, una vinajera, el rosario de la comunidad, la corona de la Virgen de Fátima y una escultura de la Virgen del Pilar. El robo tuvo lugar dos días antes de la visita del Papa León XIV a Barcelona.

Ante la gravedad del asunto, el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) ha lanzado una campaña de firmas dirigida al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, exigiendo medidas concretas para proteger los centros religiosos de la ciudad ante la escalada de robos registrada en los últimos años.

Acabamos nuestro recorrido en Valencia, hay que recordar que hace unas semanas un hombre acabó detenido en el centro de la ciudad tras recorrer varias calles amenazando de muerte a las personas que se cruzaba por la calle. El individuo llevaba una navaja y gritaba: "Alá es el más grande", "puta España" y "os voy a matar".

En este caso el ataque a la libertad religiosa daba un paso más en España, la buena noticia, es que el Juzgado de Instrucción de Valencia ha acordado incoar diligencias previas tras la denuncia presentada por Abogados Cristianos.

La organización presentó denuncia por un presunto delito de amenazas, previsto en el artículo 169 del Código Penal, solicitando además que se investigue la aplicación de la agravante de discriminación del artículo 22.4, "al considerar que las amenazas estuvieron motivadas por el odio hacia España y hacia sus raíces culturales y religiosas".

No olvidemos que esto ocurre mientras PSOE y Sumar pactan modificar el Código Penal para despenalizar, es decir, suprimir los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos, o lo que es lo mismo: legalizar la blasfemia.