A la víctima, una menor marroquí, la Policía la halló semiinconsciente, con cortes y sangrado genital, y tuvo que reanimarla dos veces.
Los dos detenidos por la brutal violación, dos hombres marroquíes, están en libertad. Al juicio acudió una amiga a declarar que los sospechosos no habían participado en los hechos, pese a la existencia de indicios suficientes.
Lo cuenta en sus redes sociales Rubén Pulido, quien añade: "la mayoría de las agresiones sexuales que se están produciendo en Ceuta no están siendo denunciadas por temor a represalias".
Es decir, que ahora, al incremento de agresiones sexuales en la ciudad autónoma hay que añadirle las prácticas mafiosas que silencian a las víctimas, quienes, por miedo, ni siquiera dencuncian.
Por cierto, hablando de silencio: ¿dónde está la ministra de Igualdad, la misma Ana Redondo que aseguraba que las mujeres en Ceuta están seguras? Hay que ser hipócrita.