La decadencia de Europa se retrata en Armenia. Un país cristiano donde los musulmanes azeríes han perpetrado una espantosa ingeniería social, con el apoyo del miserable de Recep T. Erdogan. Entonces la Unión Europea se estuvo calladita y los azeríes masacraron a los armenios, expertos en genocidios. El país recibe ahora la visita de los líderes europeos... para que no le masacre más.

Los armenios, pueblo cristiano desde hace más de 1.700 años, que incluso controla una parte del Casco Viejo de Jerusalén, fueron el escenario para que los europeos hablaran de libertad y de defensa común, para dejarle claro, clarito, clarinete, a un tal Donald Trump que no le van a ayudar en Persia, haciendo bueno, el viejo adagio popular: que se fastidie el sargento que no me como el rancho.

Hoy, 9 de mayo, es el Día de Europa: ¿Queréis salvar la Unión Europea que hoy semeja una entidad en disolución? Servicio militar obligatorio en los 27 países miembros. 

La UE se ha convertido en aquello que tanto criticara Margaret Thatcher: una maquinaria burocrática costosísima, dedicada a condicionar a los ciudadanos y a paralizar la economía de los países miembros

En primer lugar porque Estados Unidos, con toda razón, se ha cansado de defender a una Europa aburguesada donde nadie se compromete a defender ni tan siquiera su patrimonio. La conscripción resultaría, para los ciudadanos europeos simplemente una opción de realismo. Y eso parece poco pero es mucho.

La UE se ha convertido en aquello que tanto criticara Margaret Thatcher: una maquinaria burocrática costosísima, dedicada a condicionar a los ciudadanos y a paralizar la economía de los países miembros.

¿Volver al servicio militar obligatorio resucitaría a Europa? No, a Europa, madre y maestra del mundo, lo único que puede resucitarla es volver a ser ella misma: recristianizarse. Contra multiculturalidad, evangelización. El futuro del hombre no está en la diversidad sino en la identificación con Cristo, padre de la libertad.

Europa se ha convertido en un sumidero donde se mezclan las culturas y se hunden las morales, donde nadie cree en Cristo, y por tanto, se cree en cualquier cosa

Europa se ha convertido en un sumidero donde se mezclan las culturas y se hunden las morales, donde nadie cree en Cristo, y por tanto, se cree en cualquier cosa.