En el Reino Unido, en la madrugada del domingo 27 de septiembre, la Policía de Gloucestershire recibió un aviso sobre tres vehículos sospechosos que se dirigían hacia RAF Fairford, una instalación militar situada en Gloucestershire y utilizada por la Fuerza Aérea de EEUU.
Entonces, la Policía británica desplegó agentes armados y detuvo a cinco hombres en Whelford, una localidad situada junto a la base aérea de RAF Fairford. Los arrestos se produjeron inicialmente por sospechas relacionadas con la legislación británica sobre explosivos, pero posteriormente la investigación pasó a desarrollarse también bajo la legislación antiterrorista, al considerar los agentes la posible preparación de un acto terrorista.
La base de RAF Fairford es una instalación estratégica utilizada por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y ha sido utilizada para operaciones aéreas estadounidenses relacionadas con el conflicto con Irán.
El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, ha declarado comparecido hoy ante los medios y, preguntado expresamente por una posible implicación iraní, señaló: «Es demasiado pronto para hacer comentarios o especular, y sería irresponsable por mi parte hacerlo».
Eso sí, endureció el tono al referirse a la amenaza iraní en términos generales: «Sabemos que Irán y sus grupos aliados quieren hacernos daño. Sabemos que odian nuestra democracia y que tenemos que frustrar regularmente los intentos de Irán de amenazar nuestros intereses o los de nuestros aliados».